lunes, 11 de enero de 2010

La Ley Sinde

Una de las frases más rotundas de la historia del cine es la que pronunciaba la protagonista de "Lo que el viento se llevó", la bella sureña Escarlata O'Hara: "A Dios pongo por testigo de que nunca volveré a pasar hambre"
Bueno, pues escucha Zp:
A Dios pongo por testigo que nunca votaré a un partido que ataque la libertad de Internet.
Y somos muchos los Internautas que estamos en contra de la fascista Ley Sinde.

Pingüinos

Este domingo ha terminado la concentración Pingüinos 2010. Dicen que es la concentración motorista internacional invernal más importante del mundo. Supongo que no deben de ser muchas las que se celebran el segundo fin de semana de Enero.
Esta Concentración tiene ya 28 años. Os cuento su historia:
La primera concentración se organizó en el año 1977, bautizándose como "Hipo 77" (Hipoconcentración de Valladolid) y tuvo lugar en el mes de Mayo en Simancas, al lado del Duero. Estas concentraciones se celebraron con buen tiempo hasta el año 1982, que nace "Pingüinos". Ese primer año no dio tiempo para celebrarlo en enero y fue a primeros de marzo, con una inscripción de 320 "motards", que se reunieron ese año en Herrera de Duero.
Desde el año 1985 la concentración se ha celebrado en: Fuensaldaña, Tordesillas, Boecillo, Simancas y Puente Duero, donde se celebra actualmente. De los 320 motards del primer año, se ha llegado a los 29.812 del año 2008.
La mayor parte de los años se ha celebrado al abrigo de un pinar y cerca de las orillas del Duero, y con una climatología muy variada en estos años. Es decir ha llovido, ha hecho viento, ha nevado, ha helado y hasta ha hecho sol. Ha habido años con temperaturas máximas de -4º y mínimas de -15º.
En estos años se ha conseguido por ejemplo un "Record Guinnes", al formar la mayor fila de motos, rueda con rueda en contacto, 2.227 metros, y se han consolidado tradiciones como la celebración de la "Gran Fiesta de Nochevieja y Año Nuevo Motorista", en la media noche del viernes, en la que se brinda con cava de Rueda después de acompañar con doce piñones de Pedraja las doce campanadas del Nuevo Año Motorista.
También es tradición que todos los días de doce de la mañana a doce de la noche, se deguste el caldo y café pingüinero, que buena falta hace para entrar en calor. El contacto entre pingüinos alrededor de una fogata, y los conciertos hasta altas horas de la madrugada dentro del recinto, el viernes y sábado también son tradicionales. Este año por ejemplo, entre otros, han actuado Celtas Cortos.
Otra tradición de Pingüinos, que se celebra el sábado por la mañana es la Excursión Desfile de Banderas a Valladolid. La verdad es que resulta bonito y muy colorido ver por la carretera miles de motos enarbolando todo tipo de banderas: nacionales, extranjeras, regionales, comunales, de ciudades, de clubs, deportivas, particulares... Una maravilla.
Y si el viernes es la noche del fin de año, la noche del sábado es la noche del Fuego, que comienza, como homenaje a los motoristas fallecidos, con un desfile de antorchas, para a continuación iluminar el cielo con un espectáculo pirotécnico y terminar caldeando la noche con la quema de la falla Pingüinos del año en curso.
Y por último el domingo, después de un desayuno pingüinero, la entrega de trofeos, sorteos, (todos los años, aparte de diferentes regalos se sortea como no, una moto).
Y esto es Pingüinos, quizás no sea la concentración con un mayor número de motos, creo que esa en España se celebra en Jerez, ni la que más asistentes tenga, esa creo que es en Marbella, pero según dicen, es la más auténtica, pues los que acuden dicen que son los moteros de todo el año, de verano e invierno.
Como final, os pongo los últimos versos, de un largo poema de un motorista andaluz: Rafael Rey Blanca, el poema entero es muy largo, aunque pongo un enlace para quien lo quiera leer completo:
Qué sabrán, qué sabrán aquellos
que hablan y critican a lo ajeno,
lo que es sentir la amistad,
rodeando un rojo fuego,
que calienta sin parar,
a tantos que vienen y van,
en su caballo de acero.

Llegan de todas partes
españoles y extranjeros,
unidos en armonía,
como el compás de un bolero

En fin, el tiempo pasará,
y con el tiempo los años;
y la lluvia, el frío y el viento,
yo seguiré desafiando,
porque sé, que he de morir,
y afrontar mi destino,
sabiendo que un día fui,
más que motero, PINGÜINO.