- Quizás uno de sus monumentos más bellos, sea la Catedral de Santa María. A finales del siglo XV, comienzan las obras de remodelación de la catedral existente de estilo románico. Se pueden encontrar restos del románico en una pequeña capilla. Existen fachadas de diferentes estilos, que van desde el Gótico florido, pasando por la influencia del romanismo... Hay que verla.
- Otro bellísimo monumento es el Palacio Episcopal. El primero se construyó en tiempos de Doña Urraca, y durante muchos siglos y después de diversas remodelaciones, se incendia unos meses después de que el obispo catalán Grau, tomara posesión, por lo que encarga la construcción del nuevo a su paisano Antonio Gaudí, quien realiza el actual palacio, terminado a mediados del siglo XX.
- El Ayuntamiento, un bonito palacio de siglo XVII, que sigue una tipología herreriana, del mismo estilo que una de las fachadas de la Catedral, con posteriores remodelaciones, y presidido por el reloj de los maragatos Juan Zancuda y Colasa, que dan las horas vestidos con sus trajes típicos de la zona, obra del relojero Bartolomé Fernández, en el siglo XVIII.
- La Ergástula, cárcel para esclavos, donde actualmente se encuentra el museo romano.
- Está también la Iglesia de San Andrés, de estilo neomudejar y la casa familiar del poeta Leopoldo Panero y como ya comenté el Museo del chocolate, aparte de numerosos restos de su pasado romano.
- Primer plato, compuesto, como digo por diez carnes, que son: chorizo, tocino, morcillo de vaca, relleno, gallina, oreja, pata, pizpierno (lacón, pata delantera del cerdo), morro de cerdo y cecina, que por supuesto ha de ser de vaca.
- Segundo plato, los finísimos y pequeños garbanzos de secano, con su repollo al ajo o con morcilla y patatas.
- Y por último la sopa, que podía ser de pan, de fideos o de arroz, y que tradicionalmente debía de ser tan espesa, que una cuchara pudiera mantenerse en ella erguida.
Ingredientes:
- Chorizo
- 150 gr. de tocino ibérico
- 300 gr. de morcillo de novilla
- Media gallina
- 300 gr. de lacón
- Una oreja
- Un pié y un trozo de morro de cerdo troceados
- Un trozo de cecina de vaca
- 1/2 kg. de garbanzos
- Medio repollo
- dos dientes de ajo
- 100 gr. de fideos
- Aceite de oliva y sal
En otra olla se cuece el repollo troceado con las patatas, añadiendo el lacón cuando faltan unos ocho minutos y luego se escurre.
Se laminan los ajos y se fríen en el aceite, cuando están dorados se añade pimentón, echándoselo por encima a la verdura.
Se sacan los garbanzos y las carnes, colocándolos en distintas fuentes, y con el caldo se hace una sopa, cociendo los fideos durante diez minutos. Se debe dejar reposar si se quiere que quede espesa.
Aparte se preparan los rellenos con miga de pan, huevo, ajo, perejil y un poco de cada uno de los componentes del cocido. Se hacen pelotas y se fríen en aceite muy caliente. Se sirven con las carnes.
Y finalmente quería comentaros el motivo de la especial presentación de los platos. Existen dos teorías:
- La primera nos cuentan que es debido a las prisas de los arrieros maragatos, que caso de no poder terminar la comida, y necesitados parece ser de proteínas, decidieron empezar por lo más contundente y dejar lo más ligero para el final.
- Y la segunda, cuentan que la costumbre es francesa., y se debe a las tropas napoleónicas Parece ser que con las prisas guerreras a la hora de la comida, los gabachos preferían dar las primeras dentalladas a las carnes, por si no podían terminar todos los platos de los que se componía la comida.