

De Cenina Costumeria y Antemnes vinieron muchos, pero de la Sabinia vino casi el pueblo entero con sus mujeres e hijos.
Los visitantes quedaron impresionados, cuando vieron como había prosperado la ciudad y cuando empezaron los juegos, y estaban todos absortos en el espectáculo, se dio la señal y los jovenes romanos se apoderaron de una mujer, cada uno de la que tenía más cerca, reservando las mas hermosas para los altos cargos de la ciudad, y las escondieron.

Las mujeres estaban muy asustadas, pero enseguida las tranquilizaron diciéndoles que las habian raptado con vistas al matrimonio, que serían correctos y que querían compartir con ellas sus bienes y sobre todo los hijos, siendo con ellas cariñosos y ardientes, con lo que el corazón de las mujeres fue cambiando poco a poco. Aún así las sabinas pusieron un requisito, a la hora de contraer matrimonio: en el hogar ellas solo se ocuparian del telar, sin tener que realizar otros trabajos domésticos, y serían las que gobernaran la casa.
Las poblaciones vecinas no podian perdonar a los romanos lo que habían hecho y eligieron a Tito Tacio, rey de los sabinos, para que fuera a rescatarlas, pero éste considero que no merecía la pena derramar sangre por unas cuantas mujeres.
Las otras poblaciones vecinas si decidieron vengarse y atacaron a los romanos, pero éstos vencieron en todas las batallas, mostrándose Rómulo generoso con ellos, no haciendo prisioneros.
Al ver Tito Tacio que si no hacia algo pronto, los sabinos terminarian bajo el dominio de Roma, comenzó a trazar un plan de ataque.
Estaba al frente de la ciudadela romana un tal Spurio Tarpeyo, que tenía una hija llamada Tarpeya, a la que gustaba mucho el oro.

El caso es que los sabinos habían ocupado la ciudadela y habían puesto en fuga a los romanos, al frente de los cuales estaba Hostius Hostilius, en la segunda fila estaba el mismo Rómulo, junto a la puerta del Palatino.
Rómulo invocó a Júpiter y le ofreció levantar un templo erigido a Jupiter Stator, si los salvaba de los sabinos.
En ese lugar se encontraron los que bajaban de la ciudadela con las tropas de Rómulo, inclinándose el resultado de la batalla a favor de los romanos.
El discurso de las mujeres les convenció y decidieron firmar una serie de alianzas y hermanaron los dos pueblos, con dos reyes, Rómulo y Tito Tacio, la sede del gobierno sería en Roma, dividiendo la población en treinta curias, tomando el nombre de las mujeres sabinas que habían parado la guerra.
Las fotografías de la entrada son:
- La primera, quizas uno de los cuadros de esta temática mas conocidos, es de Jacques Louis David.
- El segundo, es de Nicolas Poussin.
- El tercero de Pablo Picasso.
- El cuarto es de Pietro da Cortona, o Pietro Berettini.
- Y la última, con el mismo tema, una de las esculturas más bellas de Giambologna.