Y su hijo
Amenhotep, se corona como
Amenofis IV, cambiando en el año cuarto de su reinado, su nombre por
Akenatón, realizando por primera vez en la historia una reforma religiosa en torno a Atón, la que se puede considerar como primera religión monoteista, suprimiendo el resto de los cleros, cerrando templos, quitando privilegios a los sacerdotes y confiscando las posesiones de los templos. De ésto puede que aprendieran otras religiones monoteistas a implantarse en diferentes épocas y sociedades.
Se discute el papel de
Nefertiti en lo que se llamó el "
Cisma de Amarna". Para unos la reina fue arrastrada por su marido, mientras que otros piensan que fue la reina el verdadero motor de la reforma religiosa. El caso es que la reina siempre acompañó a su marido, primero en su traslado de Tebas a
Ajetatón, actual
Tell-el-Amarna, y posteriormente asumiendo las funciones de corregente de
Akenatón, caso único en la historia de Egipto, ya que elevó el cargo de Gran esposa real a reina-faraón.
Durante el año de reinado 12 o 13 de
Akenatón, Nefertiti desaparece por completo de escritos, papiros y grabados y
Akenatón, toma por esposa a su hija mayor
Meritatón. Existen diferentes hipétesis ante este hecho. Para unos la reina murió de forma violenta y
Akenatón prohibió que se pronunciara su nombre. Para otros hubo una especie de divorcio, perdiendo la reina todo su prestigio e influencia, refugiandose con su yerno, el futuro
Tutankamón y el resto de sus hijas en un palacio de Amarna.
Pero su desaparición coincide con una serie de hechos muy importantes en la familia real:
- Desaparece otra esposa del faraón, Kiya, que para algunos fue la madre de Tutankamón, aunque para otros, Tutankamón era hermano de Akenatón, hijo de Amenofis III y la reina Tiy.
- Meritatón pasa a ocupar el puesto de Gran esposa real.
- Aparece la figura de Semenejkara, nuevo corregente del faraón.
Así que tenemos una nueva hipótesis,
Nefertiti en lugar de desaparecer, es "
ascendida" de nuevo, pasa de reina-faraón a "
hombre", es decir Nefertiti es
Semenejkara, nuevo corregente del faraón en los últimos años de su vida y único faraón durante poco más de un año tras la muerte de
Akenatón.
Pero liemos más las cosas. De esa época, existen unos escritos de una reina viuda, dirigidos al rey hitita Shubiluliuma, que algunos identifican con
Nefertiti, otros con
Meritatón y otros con
Anjesenpaatón. Es el caso conocido como
Dahamunzu.
El escrito que la reina viuda manda al rey hitita dice:
"Mi esposo ha muerto. No tengo ningún hijo varón, pero dicen que tu tienes muchos hijos. Si me das a uno de tus hijos, se convertirá en mi esposo. Jamás escogeré a uno de mis súbditos como esposo. (...) Tengo miedo.
Los
hititas pueblo de Anatolia, eran en aquellos momentos los mayores enemigos de los egipcios. Lógicamente el rey hitita no pudo creerse dicha oferta y mandó emisarios a Egipto
. La reina vuelve a escribirle reprochándole su desconfianza:
"¿Por que dijiste que te estaba engañando en este asunto? Si hubiera tenido un hijo varón, ¿acaso te habría escrito acerca de mi vergüenza y la de mi pais a una tierra extraña? (...) Aquél que era mi esposo ha muerto, y no tengo hijos (...) No he escrito a ningun pais más, solo me dirijo a tí. Entrégame a uno de tus hijos: será un esposo para mi y un rey para Egipto".
Shubiluliuma, no se lo pensó más y envió a su hijo
Zannanza, pero el príncipe fue asesinado de camino y la conjura de la reina desbaratada.
Pero ¿qué reina egipcia fue la que escribió estas misivas? Los hititas la llaman
Dahamunzu, y aunque no existió una reina con ese nombre, se sabe que con él hacen referencia a su título "
Gran esposa real". Al referirse a su esposo lo llaman
Niphururiya, que podría ser una vocalización hitita tanto del nombre de
Ajenatón, como del de
Tutanjamón.
La hipótesis más aceptada es que fue
Anjesenpaatón, la tercera hija de
Nefertiti. A su favor está la pronunciación hitita del nombre de
Tutankamón y que al quedar viuda, es cierto que no tenía herederos. En su contra, que las negociaciones secretas por lo menos tardaron un año y su abuelo
Ay, tardó muy poco en sentarse en el trono, y silenciar a su esposa-nieta
Anjesenpaatón.
La segunda hipotesis, que es la menos aceptada, plantea que fuera
Meritatón, primogénita de
Nefertiti, como viuda de
Semenejkara. Pero el nombre de su esposo no concuerda con el que los hititas dan al esposo de
Dahamunzu.Y la última hipótesis, que fue de las primeras, es que fuera
Nefertiti. A su favor, la pronunciación del nombre de su marido
Ajenatón, llevaba varios años reinando como
Semenejkara y como
Hatshepsut había adquirido atributos masculinos. Pero al quedar viuda, puede que la corte, los militares e incluso el clero de Amón, querrían que se casase de nuevo o que asociase a alguien al trono, como por ejemplo a
Tutankamón hijo de su esposo y otra mujer. Pero ella llevaba los suficientes años en el trono como para no querer perderlo ni someterser a ningún cortesano que por ejemplo restaurara la corte en Tebas y el culto a Amón. Era lo suficientemente osada, más que sus hijas, como para atreverse a escribir a los mayorres enemigos de su pais y cometer delito de alta traición con tal de que la legitimase a ella en el trono. El reinado de
Semenejkara, duró aproximadamente un año en solitario, que pudo ser el tiempo de las negociaciones, y al ser descubierta la conjura, puede que fuera eliminada y explicara el corto reinado en solitario de
Semenejkara.
En su contra está, que si existia un heredero varón al trono en su tiempo:
Tutankamón. También que la conjura no salpicara a su familia, ya que al desaparecer
Semenejkara, su padre
Ay fue nombrado visir y su hija
Anjesenpaatón, reina.

Existen dos anécdotas más sobre
Nefertiti, descubiertas recientemente.
Aunque no se ha encontrado oficialmente la momia de
Nefertiti, en 2003, Joann Fletcher anunció que se había encontrado su momia en la tumba
KV35. Hizo un estudio por ordenador del craneo de la momia, siendo el resultado el de la imagen de la izquierda, viendose su parecido con el busto del Museo de Berlín, (en el encabezado de la entrada) pero el Director del Consejo Superior de Antigüedades de Egipto, Hazi Hawass, desmintió publicamente esta hipótesis.
La otra anécdota se refiere a un estudio que científicos alemanes han hecho del busto de la reina que se conserva en el museo de Berlín. Parece ser que se compone de un núcleo de piedra caliza recubierto de varias capas de estuco. Bien pues los análisis últimos han descubierto que la cara tallada en la piedra caliza tiene las mejillas menos prominentes, un pequeño bulto en la nariz y arrugas en la boca y las mejillas. Según los científicos, puede que los cambios se hicieran para que la imagen de la reina, se adhiriese mejor a los ideales de belleza de la época. Vamos un
photoshop de 3.000 años.