sábado, 22 de marzo de 2008

Paseo por el Lacio


Ayer estuvimos rodando por varios pueblos del Lacio. Comenzamos por visitar Lubriano, ya que desde allí se tienen unas bellisimas vistas de Civita de Bagnoregio, "la cita que more", después dimos un paseo en coche por Bagnoregio, para finalmente salir hacia Viterbo, ciudad gibelina, como puede apreciarse por las almenas de sus murallas, en forma de cola de golondrina.
No íbamos muy abrigados, ya que no parecía que fuera hacer el frío del día anterior y nos equivocamos, las temperaturas eran más altas, pero la sensación de frío era mayor, ya que venía un viento helador que nos hacía no sacar las manos de los bolsillos y unas horas después caía aguanieve, cosa que nos hizo abandonar el barrio medieval camino de Bomarzo.
Pero como en el fondo somos gente con suerte, cuando llegamos al Sacro Bosque de los Monstruos de Bomarzo, el viento había parado, mejorando por tanto el día y el paseo por el parque resultó muy agradable. Paseamos por sus jardines, admirando sus esculturas monumentales y disfrutando de la mutua compañia.
Hoy visitaremos Asis y Perugia y mañana los africanos saldrán camino de Luca para visitar, antes de su regreso a las cálidas tierras africanas, que climáticamente echan de menos, a Santa Gemma.

viernes, 21 de marzo de 2008

Amor eterno


El jueves estuvimos en Florencia. Salimos lloviendo a cántaros y durante todo el camino estuvo cayendo agua. Ya estábamos desanimados, ya que lo que queríamos principalmente era pasear por sus calles. El caso es que tuvimos mucha suerte, fue dejar el coche y escampar. Ya no llovió en todo el día hasta que volvimos al coche camino de casa, que eso sí, tuvimos un atasco de vuelta de varias horas, cosa lógica ya que toda Europa salió de vacaciones y parece ser que por la misma carretera que nosotros.
Dejamos el coche en un garaje muy próximo al Ponte Vecchio, estuvimos mirando sus escaparates y como no llevábamos ningún millonario al lado, pues no entramos en las joyerías, la verdad es que no consultamos ni los precios.
Al salir del puente vimos una cosa que ya habíamos visto por toda Italia. Se trata de una cadena cubierta por completo de candados, como en la foto, ésta pertenece a Viterbo, pero ya digo que lo hemos encontrado por toda Italia. Pero fue en Florencia donde preguntamos que significaba y nos contaron que es la última moda de los enamorados. Cuando se juran amor "eterno", compran un candado, ponen sus nombres en él y lo colocan en la calle. Dicen que en Florencia cada poco tiempo tienen que quitarlos ya que se llena con gran facilidad. La idea es de una novela. No conozco ni el título ni su autor, pero por lo que parece ha tenido mucho éxito, por lo menos la idea, dicen que está por toda Europa, nosotros lo hemos visto solo aquí.
Bueno, y pasando a nuestro recorrido, aparte del Ponte Vecchio, la Piaza della Signoria, la Piaza del Duomo, y la calle que une ambas plazas, visitamos el Palazzo Vecchio, que no conocíamos por dentro. Muy recomendable.
Después de visitar La Catedral, fuimos a comer, encontramos un restaurante con una variedad de menús, y por un día la mayoría consiguió no comer pizza. Pepe estuvo muy contento ya que por un día comió de cuchara, que la echaba mucho de menos, una sopa de verduras y además de segundo unos escalopines al limón que hasta le gustaron.
Al salir de Florencia pasamos por un centro comercial, ya que teníamos que reponer parte de la intendencia y por supuesto sufrir el atasco de las mini-vacaciones de primavera.

Arrivederci Roma

El miércoles salimos de casa preocupados, ya que por la noche y de madrugada había estado lloviendo, pero la verdad es que tuvimos mucha suerte, por la mañana hacia un sol espléndido, el cielo estaba más azul que nunca y solo unas pocas nubes algodonadas aparecian en el horizonte. La lluvia consiguió que el aire fuera más limpio y trasparente, la visibilidad inmejorable, en fin parecía un día de encargo.

Llegamos a Roma no muy tarde, y cuando dejamos los coches, hablando con Alicia, a la que comentamos nuestro itinerario, nos lo amplió con dos basílicas insuperables: la de San Juan, antigua sede papal y la de San Clemente, que no tuvimos la suerte de ver, ya que cuando llegamos se encontraba cerrada y su apertura, a las cuatro, nos pilló dentro del Palatino y camino de los Foros, y claro la decisión de abandonar los antiguos palacios de los cesares era difícil de afrontar.

Pero bueno, empezaré por contaros que nos pareció la Basilica de San Giovani. Nos encantó. No sabríamos decir que nos gustó más si el Batisterio, la Basílica, el Claustro… Creo que mejor nos quedamos con el conjunto y recomendamos visitarlo. No pudimos entrar en el antiguo palacio papal, ya que no permitían el acceso a turistas.

De allí y dando un pequeño paseo, bajamos hasta San Clemente y como os contaba se encontraba cerrado. Había un cartel que informaba que abrían a las cuatro, así que decidimos que a esa hora volvíamos… seguimos calle abajo hasta la plaza del Coliseo, pero justo al lado encontramos un restaurante y como era casi la hora de comer, decidimos alimentarnos antes de afrontarlo y que podemos decir, pues que comimos fatal, no todo podía ser perfecto. La masa de la pizza resultó malísima y como supongo que todavía no pasamos hambre, pues parte de ella quedó en los platos, no solo en los nuestros, sino también en los de otros turistas. Comimos caro y malo, típico en zonas turísticas. La verdad es que estos días pasamos de la Venganza de Moztezuma a su antítesis con gran facilidad.

Para compensar, el recorrido por el Coliseo nos gustó mucho y a algunos lo único que les faltó fue el rugido de los leones… Recorrimos todos los espacios que nos permitieron, hasta la tienda, que por cierto tenía unos precios abusivos, por ejemplo una goma de borrar costaba 3’5 € y llegó un momento que nos pareció hasta barata.

A la salida, ocurrió algo muy simpático. De camino al Palatino, encontramos un “Cesar” y dos “legionarios” de los que no sabríamos decir su graduación, pero que debían de estar entre legados y centuriones, y que por el módico precio de 5 € te permitían fotografiarte con ellos. Cuando nos lo dijeron y les dijimos que nos parecía muy caro y que no nos la hacíamos, nos llamaron catalanes, y no parecía un piropo. No sabemos que experiencias les habrían llevado a esas manifestaciones.

Nos alejamos hacía el Palatino y de camino parte del persona se fotografió con una “estatua” egipcia, cuyo precio era mucho más razonable, “la voluntad”, que agradeció de forma muy expresiva.

En el Palatino tampoco tuvimos mucha suerte, debido a que una parte de la Domus Augustana, los salones con frescos que se acaban de abrir al público, solo se podía visitar en pequeños grupos, la fila para entrar era larga y todavía nos quedaban muchas cosas pendientes y poco tiempo de luz, pero este pequeño inconveniente fue compensado por las bellas vistas que desde el Palatino se tienen tanto del Circo Máximo por un lado, como del Foro Romano por el otro. Así que hacia éste último abandonamos el Palatino cruzando la espléndida Villa Farnese, y ya en el Foro y después de presentar nuestros respetos ante el Ara de Cesar, fuimos caminando por la Via Sacra, como si de un triunfo se tratara, a visitar la Curia. Allí quedamos impresionados, entre otras cosas, por su buena acústica.

Saliendo de la Curia, nos dividimos. Pepe y Él, decidieron que no subían hasta la Colina Capitolina, que preferían rodear el victoriano y que nos esperaban a la bajada de la bellísima plaza diseñada por Miguel Angel. Y mientras nosotros subíamos alguna que otra escalera y aprovechábamos para hacer fotos del Foro desde las “cumbres” capitolinas, ellos, a la bajada nos informaron de las exposiciones, cárceles romanas donde encerraron a San Pablo y San Pedro y subidas en ascensores hasta las cuadrigas victorianas que nos habíamos perdido.., mientras que nosotros contestábamos que no hay nada que se pueda comparar a un paseo por una de las plazas más bellas de Roma.

Al final todos estuvimos de acuerdo en ir a tomarnos un helado, que finalmente cambiamos por unas castañas asadas y unos buñuelos con café caliente, ya que al atardecer había refrescado.

El caso es que entre ir a por el coche, volver a Orvieto, salir a cenar, pequeñas tertulias en la cocina alrededor de unas copas con limonccelo casero..., resulta impensable realizar una entrada para el blog.

martes, 18 de marzo de 2008

Es cierto... Roma es eterna


Salimos esta mañana descansados y bien alimentados, camino de Tívoli. En concreto de la Villa d'Este, que es la que quedamos en ver. Yo voté por ver las tres villas de Tívoli, pero teniendo en cuenta que solo tienen cinco días para ver todo lo posible, preferían cambiar la Villa Adriana y la Villa Gregoriana por el Vaticano. Ante eso, cualquiera se queda sin argumentos, así que después de disfrutar de un agradable paseo por los jardines d'Este, deleitarnos con los frescos del interior y reponer fuerzas con una deliciosa pizza, nos despedimos de Tívoli.
Bueno, y antes de seguir con el relato y solo para aquellos que quieren recetas, ahí va una: a la masa de la pizza horneada y ya fría, se le pone salsa rosa, lechuga en juliana y unas gambas cocidas y peladas y ya tenéis una buena pizza para el verano: jugosa, fresca, fácil y rápida de preparar.
Bueno pues como os contaba, después de perdernos un poco, a pesar del navegador, por las calles de Roma, al final conseguimos dejar los coches en muy buen lugar, y en autobús, emprendimos la tarea de mostrar a nuestros amigos, parte de los tesoros de la ciudad eterna.
Y creo que ahí comencé a equivocarme. Les hice bajarse una parada antes de su destino, para mostrarles la bella Columna de Trajano, bueno apenas vislumbrarla, ya que íbamos camino del Vaticano. Andando y desde lejos, contemplaron el Victoriano, de más cerca el Palacio Veneciano y ya desde el autobús, pudieron seguir contemplando las bellezas de Roma. Creo que les pareció corto el camino hasta la Plaza de San Pedro, a lo mejor
porque iban sentados...
Yo les quería haber bajado un parada antes para haber entrado a la plaza andando y por la Via de la Conciliazione, es la vista más bonita de la plaza, si excluimos lógicamente la que se contempla desde la cúpula, cosa que solo sabemos los que nos hemos subido a pie los 320 escalones de rigor. En fín, el caso es que no me atreví y entramos a la plaza por un lateral. Aún así, la visión les impresionó mucho, a pesar de que la plaza está, en estos días, en parte vallada y con sillas. El caso es que lo primero que hicimos fue ponernos en una larga cola para pasar el control policial para poder llegar a la Basílica.
Isabel, a la que le temblaban las piernas de emoción, según sus propias palabras, y nó de cansancio ni debilidad, nos pidió que la acompañáramos hasta las tumbas de los papas, cosa que hicimos. Así que después de visitar las tumbas, entre otras la de San Pedro y apreciar la belleza de sus mármoles, entramos en la Basílica donde ellos quedaron apantallados por su grandiosidad, y todos mudos ante tanta belleza.
A la salida, fuimos a comprar unos souvenirs en una tienda recomendada, mucho más barata que el resto de la zona, aprovechamos para hacer un alto en el camino y reponer fuerzas, pues ya habían pasado más de seis horas desde nuestro último tentempié y teníamos necesidad de nuevas energías.
Estuvimos dando un pequeño paseo, según mi criterio, por los alrededores, y ya en autobús, nos acercamos de nuevo hasta la plaza de Venecia.
Yo insinué que ya que no era muy tarde, podíamos acercarnos hasta la Fontana de Trevi, que no quedaba muy lejos de la plaza, y fuimos, no con muchos ánimos por parte de la totalidad del personal, que ya acusaba el desgaste del día. Me perdonaron al contemplarla, pero mira tu que a la vuelta, por tratar de acortar camino, en lugar de volver por el que habíamos llegado, probamos otro que yo propuse, siguiendo las instrucciones de unos militares de aviación, que o bien no entendieron mi pregunta, o conocían Roma solo desde las alturas, el caso es que después de haber andado unos 400 metros, tuvimos que volver sobre nuestros pasos de nuevo a la Fontana, para siguiendo el viejo camino, llegar a la parada de autobus.
Aunque parezca mentira no me sacrificaron, hubo algún que otro comentario, por parte del personal más allegado, pero la sangre no llegó al río, y cuando aún no eran las once llegamos a Orvieto en medio de un aguacero, que afortunadamente no nos pilló en Roma camino de vuelta de la Fontana, pues creo que si hubiera sido así, hoy no hubiera podido comentar la jornada.
Por cierto, es casi seguro que mi equivocación se debió a que alguien del grupo debió de pedir al tirar sus monedas: "volver a ver la Fontana..." y claro.
Y otra cosa, si os estáis preguntando el porque del título, la pregunta se la tendrías que haber hecho a mis amigos cuando iban camino, a última hora, de la Piaza Venezzia...
De todas formas, no han escarmentado, mañana quieren más y en la misma ciudad.

lunes, 17 de marzo de 2008

Y llegaron los africanos...



Esta mañana han llegado desde Pisa, donde pasaron la noche nuestros amigos de Melilla: Fernando, María José, Isabel y Pepe.
Después de tomar una comida típicamente italiana en casa, les enseñamos parte del Monasterio de San Lodovico, su residencia durante este semana, incluidas las cuevas etruscas, les encantó.
A continuación, salimos a pasear por la ciudad, y a pesar de venir de visitar Il Duomo de Pisa, quedaron maravillados ante el de Orvieto.

Les mostramos, entre otros, el Palacio del Pópolo, Palazzo Picolomini, Palazzo del Gusto, La Torre del Moro, varias iglesias, il Duomo y múltiples "belvedere", incluso subimos en el funicular.
Pero vamos fue un pequeño paseo por esta bellisima ciudad, en el que apenas pudimos mostrarles un diez por ciento de sus maravillosos palacios, iglesias, calles y rincones.
Y mañana iremos a Tívoli, para que puedan admirar una de las mas bellas muestras de jardín italiano, "La Villa d'Este".

domingo, 16 de marzo de 2008

Fin de semana gastronómico

No, ese precioso ramo de fruta no lo hemos realizado nosotros este fin de semana. La obra es de mis sobrinas como regalo de bienvenida a su tía, mi cuñada. Por supuesto que pienso copiarselo, y lo pongo aquí para que todos podáis verlo e intentar copiarlo o superarlo, tarea ésta última harto difícil, pero mucho más difícil sería copiar o superar la variedad de platos, de cuyo nombre no consigo acordarme, con los que Giovanna nos ha agasajado estos dos días.
Comienzo por el sábado, día de las pizzas. Cenamos con nuestras anfitrionas y desde las doce de la mañana estuve aprendiendo, a pié de cocina junto a Giovanna, a preparar la masa de las deliciosas pizzas.
Nuestra cena se compuso de la siguiente variedad de pizzas:
  • de patata espolvoreada de pimienta,
  • de calabacín
  • pizza blanca, (aceite con hojas de romero)
  • pizza Margherita (tomate, aceite, albahaca, mozzarella)
  • con anchoas y aceitunas negras
  • Margherita con pepperoni (con y sin mozzarella)
Todas deliciosas. Bueno yo no probé la Margherita, supongo que os imagináis el motivo...

Charlando el sábado en una agradable sobremesa, quedamos emplazados al día siguiente, para aprender a preparar una buena pasta.

En Nápoles ya nos habían dado unos trucos y recetas para cocer la pasta normal, pero hoy domingo hemos probado la pasta fresca, y con ella nuestra anfitriona nos ha preparado una comida de lujo:
  • De primero preparó una pasta fresca, cuyo nombre en la traducción al castellano sería, cuello retorcido, deliciosa... la "salsa" o acompañamiento de la pasta ha sido unas alcachofas, donde solo los corazones, muy tiernos, quedaban enteros, el resto lo habían pasado por el chino, se añadieron unas pocas especias, ajo y piñones..., eso en mi plato, para el resto a esta salsa se le añadió, nata y parmesano.
  • De la otra pasta no se el nombre, también fresca, y vista antes de cocerla parece como un ovillo de lana gruesa. Bueno, ésta estaba acompañada de tomate, con ajo y aceite y luego unas berenjenas babys con pepperoncino (guindilla) delicioso, para ellos con parmesano por encima...
Esta segunda pasta fue la favorita de Él, le pierde el picante, a mi me gustó más la de alcachofas, aunque la verdad es que resulta difícil elegir. A continuación tuvimos dos platos más, un pescado al horno, y unos filetes de ternera, ambos preparados de la siguiente forma:
  • En cuanto al pescado, en una bandeja con un poco de aceite, se colocan unos filetes de este pescado, que puede ser de la familia de los lenguados, no se el nombre en castellano, con un preparado por encima hecho de: aceite, ajo, albahaca, pan rayado (no muy fino) y algunas especies más y se mete al horno.
  • Por lo que respecta a la carne, los filetes, se colocaron en una sartén con aceite, y vino tinto (con mucho cuerpo), cuando éste se ha evaporado, se pasa por el aceite y la carne unas ramas de romero, tomillo y albahaca, apenas una vuelta, y se sirven en una fuente con estas ramas.
Si pensáis que hemos terminado, os recuerdo que queda el postre. Bueno, esta comida fue regada con un vino espumoso de Orvieto, denominado Cardeto, muy bueno.

Tomaron café todos y una copa de un vino que habían recibido de Sicilia, hecho con uva pasa, dulce, suave.., que hizo las delicias de Él y acompañado de un dulce llamado Chiacchiere, del que también tengo la receta, y que ayudé a preparar.

Si, tendremos que pasar un mes trotando por estas rupes y colinas si queremos quemar todas estas calorías. Pero estos platos os aseguro que son puro arte, y estamos aquí para eso, para intentar impregnarnos del mismo y si es posible, como en este caso, hacer que llegue a formar parte de nosotros mismos.

sábado, 15 de marzo de 2008

Yo... he visto cosas que vosotros no creeríais...

Hoy son los idus de marzo y aunque no estamos en Roma, sentimos cierta tristeza...

Parecerá una tontería, pero el recuerdo de la muerte de Cesar me hace pensar en una película, que así de entrada podría parecer su antítesis, me refiero a "Blade Runner", para mi como para un porcentaje elevadísimo de gente, es una película de culto. Y como para la mayoría de la gente, la escena por excelencia es la de la azotea o tejado del edificio donde el "replicante" con una mirada llena de tristeza declara...:
  • "Yo... he visto cosas que vosotros no creeríais... atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto rayos C brillar en la oscuridad cerca de la puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir."
Y esa frase me hace pensar en nuestro viaje a Italia. Hemos visto tantas cosas bellas... A Él se le habrá hecho largo y tendrá prisa por volver a casa, yo en cambio siento un poco el vacío por que sé que se va acercando la hora de partir...

Orvieto despierta

Hoy se ponga como se ponga el calendario, o el cambio climático, aquí ya es primavera.
Y no pienso hablar de güelfos, gibelinos, Papas
ni otras hierbas.
Solo de Orvieto ahora. Una belleza.

Orvieto que en invierno es una ciudad donde te sientes transportado a otro tiempo, donde paseando por la ciudad vas descubriendo continuamente rincones singulares por su originalidad y belleza, hoy era una ciudad exultante, luminosa, viva…de pecado vaya.
Digo yo si tendrá algo que ver el hecho de que sea fin de semana, que han comenzado las vacaciones y que estaba llena de turistas…

Como toda ciudad que se precie, tiene su mercadillo -los jueves y los sábados- pero hoy era como especial, con puestos de flores, de porchetto, frutas, verduras, ropas de marca pero sin marca… y de todo tipo de cosas estupendas que se venden en los mercadillos.

Además estaban abiertas todas las tiendas de cerámicas locales y recuerdos varios, como los del artista –Michelangelo creo que se llama- que talla unas figuritas de animales hechos de piezas distintas de madera, muy originales.

También las tiendas de antigüedades, incluso una que está establecida en una antigua iglesia con todas las paredes llenas de frescos, que a lo mejor también se venden...

Y también el Duomo. Hoy el sol le daba de lleno y se reflejaba en su fachada compuesta de mosaicos brillantes. La plaza estaba radiante. Y llena de aficionados, o profesionales no lo sé, a la fotografía, pues también había un congreso dedicado al tema fotográfico y varias exposiciones.

Vi a un señor en la plaza del Duomo con un teleobjetivo de tal calibre que podría sacar los callos de las manos de los Apóstoles a 335 metros de distancia por lo menos, o las anginas de San Sebastián por un decir…

Hoy además son los Idus de marzo, tal día como hoy, hace unos 2052 años, mataron a Julio Cesar. Fue un gran líder y lo siento por él, pero la verdad es que hoy hacía un día precioso a pesar de todo.

viernes, 14 de marzo de 2008

De gorra

De San Francisco, aparte del nombre,me gusta su idea de vida religiosa, austera y simple y dedicada a predicar el evangelio.
Animaba a sus seguidores a hacerlo de igual manera eligiendo el camino de la pobreza.

Los seguidores que construyeron la Basílica, aunque ahora sea patrimonio de la humanidad y sus frescos una maravilla, no parece que le hicieron mucho caso.
Con respecto a la gorra, quiero aclarar que normalmente siempre trato de ser respetuoso y me la quito siempre. En este caso tardé un poco, pues desde la puerta de la Basílica superior se ven los frescos y me distraje mirándolos. Luego, las formas del señor aquel, un poco de amor propio herido...y nada más.

De rupes, colinas, "cojoni di muli" y gorras...

Ayer estuvimos en Asis, y no fue una buena idea... Supongo que hay días que no son precisamente el tuyo y el de ayer, no era de Él.

Asís se encuentra en las estribaciones del monte Subasio, por lo que es una ciudad con calles en cuesta, (cuestas ilegales según Él).
No se el año de su fundación. Se que fue romana desde el año 295 a.C. que fue cuando se impusieron los romanos a los umbros y etruscos de la zona.

En broma decimos que seguro que es etrusca, por la tendencia que parece tener este pueblo a fundar sus ciudades en rupes, colinas, montañas y cualquier otro sitio elevado y con cuestas. Es una teoría...
Dejamos el coche arriba del todo, con lo que el paseo por el pueblo, camino de la Basílica, fue siempre cuesta abajo, y mientras contemplábamos las casas, palacios y rincones de sus bonitas calles, Él vigilaba a ver si por ellas pasaban taxis, pensando en la vuelta...

La catedral de San Rufino, (uno de sus obispos mártires), de fachada romanesca, con tres rosetas y construida en parte encima de una cisterna romana, estaba cerrada. En la plaza, donde se encuentra: el Templo de Minerva, (convertido actualmente en templo cristiano), la Torre del Palacio del Pópolo, (con almenas gibelinas), una bonita fuente, y otros muchos edificios; nos asombró la cantidad de gente joven que había en ella, comiendo sus pizzas, sentados en las escalinatas del Templo de Minerva, de la fuente y cualesquiera otras que por allí estuvieran.
Y hablando de comida, una de las cosas que habíamos comentado era ir probando platos típicos de cada ciudad. Lo propuso Él y yo dije que no me importaba, siempre y cuando fueran sin queso, su comentario: "No se puede contar contigo". El caso es que ayer, en Asis, encontramos un sitio cuya especialidad era "cojoni di muli", no quise proponerle empezar con las especialidades gastronómicas lugareñas, ya que como digo, no parecía su día.

Bueno, el caso es que al final llegamos a la Basílica de San Francisco. Siempre que entra en las iglesias se quita su gorra, pero ayer a la entrada había una persona de uniforme con gorra y no se la quitó, el uniformado, que era bastante mal educado, le dijo que debía quitársela, Él empezó a explicarle que como le había visto a él con ella... El otro le interrumpió contestando muy chulo, que él con gorra y que Él sin ella… Bueno, creo que esa fue la última gota... Salió de la Basílica, me dijo que esperaba fuera, que no tuviera prisa, pero claro... Afortunadamente ya la conocía, y aunque casi habían pasado 30 años, no son sitios que cambien mucho… Sus frescos, en la mayoria de Cimabue y Giotto, me siguieron encantando, el coro de la Basílica Superior sigue siendo una maravilla, y no se si es la luz que entra por sus vidrieras, lo que hace que, sobre todo en la Basílica Inferior, se respire un aire especial... Me gusta Asís, aunque esté en cuesta.

Por cierto cuando salí me informó que no había visto taxis, pero que había cerca unos autobuses que iban hasta el aparcamiento donde habíamos dejado el coche. Yo preferí volver andando para despedirme de Asis, porque no creo que sea fácil que volvamos.

miércoles, 12 de marzo de 2008

Los "misterios" de Santa Cristina


Hoy en nuestro paseo hemos llegado hasta el Lago Bolsena. Ya lo conocíamos desde la localidad de Capodimonte y Marta, y hoy decidimos visitar la otra orilla, en concreto desde la ciudad de Bolsena que es la que le da nombre.


El origen de la ciudad de Bolsena se remonta al siglo III a.C., que fue poblada por los etruscos que huían de la destrucción de Velzna, (actual Orvieto), por parte de los romanos, y de ahí le viene el nombre (Velzna en su forma latina es Volsinii).

Aparcamos el coche junto a los muros de su castillo, actual museo, pero que se encontraba cerrado, y después de dar un bonito paseo por sus calles, aprovechando el hermoso día, bajamos hasta la orilla del lago para tomar un helado en una terraza y oír el suave ruido de las olas al romper en la orilla, ya que tenemos mono, y siempre es mejor un lago que nada.

Lo más conocido de Bolsena son sus fiestas de Santa Cristina, que se celebran en Junio, el 23 y 24. En ellas se representan los “Misterios”, que son representaciones vivientes, por parte del pueblo, de los martirios sufridos por la santa y se hace sobre palcos de madera ubicados en las plazas de Bolsena.

Bueno y teniendo en cuenta la ciudad de la que veníamos: Orvieto, la que estábamos: Bolsena y que estamos cerca de Semana Santa, voy a contaros una historia. La historia del Corpus Christi, ya que está muy relacionada.

Esta celebración se remonta al siglo XIII. Parece ser que en 1264, un sacerdote procedente de Bohemia, Pedro de Praga, tenía dudas sobre la transustanciación (vaya palabreja) del cuerpo y la sangre de Cristo en la Hostia y el vino consagrado, así que acudió de peregrinación a Roma, para pedir sobre la tumba del apóstol Pedro el robustecimiento de su fé. De vuelta a Bohemia, se detuvo en Bolsena y diciendo misa en la cripta de Santa Cristina, al partir la sagrada Hostia, ésta comenzó a destilar sangre hasta quedar el corporal mojado. La noticia se corrió por los alrededores y estando el Papa Urbano IV en Orvieto, mandó que le llevaran el lino, (que es donde se conserva ahora), instituyendo la celebración del Corpus Christi.

Ya sabéis, a la cama no te irás sin saber una cosa más….

Paseo por Umbría

Los planes de hoy eran hacer una visita a una pequeña alfarería de Porano, donde habíamos visto de pasada que tenían algunas cosillas que nos gustaron, y luego ir a comer a La Badía, un hotel – restaurante establecido aprovechando las ruinas de una antigua abadía del siglo XII, cerca de Orvieto, en un paraje espectacular.

Por supuesto la alfarería estaba cerrada.

PuPuede ser por dos cosas: que en esta época todavía está media región hibernando o que uno de los dos tiene un gafe como el de Menen - y no quiero señalar- famoso presidente de Argentina al que llamaban “el Innombrable” porque decir su nombre daba bajío.

De cualquier manera el día salió claro y soleado, la primavera aquí ya ha empezado y rodar despacio por pequeñas carreteras comarcales es una delicia. Todo está lleno de viñedos, prados verdes y de vez en cuando unas casas como la que pongo en las fotos. (Solo se ve la entrada, el resto es habilidad libre…)

En lugar de la alfarería encontramos una tienda de antigüedades, donde compramos un reloj de sol hecho en terracota y una lámpara que nos gustó mucho.

En La Badía estaba abierto el hotel, pero no el restaurante…y no haré ni un solo comentario más sobre gafes. Así que fuimos a comer a Porano a una trattoria que nos recomendó el anticuario. Tomamos unos entremeses (antipasti) de embutidos y patés y luego Tagliatelli al funghi (tallarines con setas). De postre dos tartas, supppa inglesa y tiramisú. Y un dedalito de café expreso, como les gusta tomarlo por estas tierras.

Estuvimos recorriendo Canale Vechio, Canale Nuovo, Porano y después de comer seguimos hacia Bolsena, pero cruzamos la frontera de Umbría y entramos en el Lazio, así que eso ya lo cuenta Carmen pues esto es un Paseo por Umbría.

martes, 11 de marzo de 2008

La ciudad que muere


Hoy hemos estado en Civita di Bagnoregio. Bueno, primero en Bagnoregio, por donde hemos paseado en coche y después ya andando, no había otra forma, cruzando el puente que podéis ver, hemos ido hasta Civita.
La ciudad es una ruppe, como Orvieto. Quiere decir que está en un monte con acantilados naturales, como podéis ver.
Fue fundada por los etruscos hace aproximadamente 2.500 años y está destinada a desaparecer, debido a que la colina donde se encuentra es arcillosa, y la erosión generada por los agentes atmosféricos, hace que las construcciones que se hallan en el borde de la colina se desmoronen, perdiendo a través de los años parte del tejido urbano. Por ello se la conoce como "la ciudad que muere". A todo esto hay que añadir los diversos terremotos y temblores que han hecho que se haya ido despoblando.
Se puede recorrer en apenas media hora, la mayor parte de sus edificios o están cerrados o dedicados a la gastronomia, tiendas... No creo que haya mucha gente que viva todo el año en ella.
Por los escudos de la mayoría de los palacios de Bagnoregio, suponemos que debió ser güelfa, cosa lógica, teniendo en cuenta que se encuentra, como he dicho, muy cerca de la entonces poderosa Orvieto. Su iglesia, del siglo VI, dedicada a San Donato, estaba cerrada y realizando obras de restauración en las inmediaciones, por lo que no puedo comentaros su interior.
Lo que si puedo aseguraros, es que desde allí, se podían contemplar unos paisajes de ensueño.

lunes, 10 de marzo de 2008

Paseando por la Via Flaminia

La foto que acompaña a esta entrada es de la Vía Flaminia.
Massa Martana, el pueblo donde estuvimos ayer, debe su existencia a esta Vía, ya que su historia comienza con un asentamiento militar romano, como consecuencia de la construcción de la misma.
Pero no ha sido una ciudad con suerte. Ha sido destruida muchas veces, tanto por culpa del hombre: innumerables guerras, la última la 2ª Guerra Mundial, como por culpa de la naturaleza: terremotos, el último en 1997. Aún así el cuidado que han puesto en su reconstrucción ha hecho que este pueblo este incluido oficialmente en la guía de "los pueblos mas bonitos de Italia".
Después de pasear por las calles de la zona amurallada, y de visitar la iglesia extramuros de Santa María de la Paz, salimos para comer en Todi.

Todi tiene una bonita leyenda sobre su fundación. Fundada por los etruscos alrededor del año 2.700 a.C., dicen que cuando estos estaban realizando los cimientos de lo que debería ser las murallas de la ciudad, a orillas del Tiber, un águila se acercó volando y arrebató el trozo de tela donde habían colocado la comida, despreciando ésta, llevándose en su vuelo la tela hasta la cima de la colina cercana. Los etruscos decidieron que era una señal de los dioses, cambiando su asentamiento a la colina donde el águila tenía su nido, y allí construyeron su ciudad. Por supuesto el escudo de la ciudad, es un águila real con las alas desplegadas, sujetando en sus garras un trozo de tela.
Al inicio de la era cristiana, el emperador Augusto, entrega la plaza a sus veteranos de guerra, como símbolo de agradecimiento, perdiendo así la antigua Tútere su identidad etrusca.
Después de comer, junto al tercer círculo de murallas, donde se encuentra la colosal Iglesia de Santa María de la Consolación,
nos acercamos hasta la plaza del Pópolo, y estuvimos paseando por un mercadillo de antigüedades instalado en la plaza. La verdad es que no encontramos nada interesante. Claro que Él después de la tienda de antigüedades de Nápoles, difícilmente encuentra cosas que le gusten fuera de los museos, y todavía sigue acordándose del busto de mármol de dos colores de ese general romano cuyo nombre desconocemos, y arrepintiéndose de no haberlo comprado.
Bueno, como os decía, esta plaza rectangular y muy amplia, está rodeada de palacios y en uno de sus extremos se encuentra la catedral de Santa María Assunta, del siglo XII y XIV, edificada sobre los restos de un edificio religioso romano del siglo IX.
Tanto el Duomo como los palacios que circundan la plaza, la mayoría convertidos en edificios oficiales o museos, estaban cerrados al ser la tarde del domingo, por lo que no pudimos entrar en ninguno. Pero para que os hagáis una idea, en esta plaza se encuentra: el Palacio Vescovile, el Palacio Cesi, el Palacio del Pópolo, el Palacio Atti, el Palazzo dei Priori...
En fin, como esta muy cercana a Orvieto, puede que vayamos algún otro día, para así poder contemplar los interiores de todos ellos, así como poder seguir paseando por sus calles.

Para esta tarde tenemos otra excursión, un bonito pueblo cercano a Orvieto llamado, Civita de Bagnoregio.
Pero ya sabéis, eso es otra historia.


domingo, 9 de marzo de 2008

Cosas Variadas...


Estoy haciendo la entrada después de tomarme una pequeña botella de, aquí "vino spumante" de la zona, un brut llamado Pinot di Pinot, que aquí lo ponen con tapón de plástico y metal y a rosca y que no pierde nada en calidad y resulta mucho mas fácil de abrir. Pero vamos no penséis con ello que tengo nada en contra de los vinos espumosos españoles, llamados en otras naciones champagne y cava, ni de sus tapones, ni penséis tampoco que mis elucubraciones son debidas al vino. El caso es que divagando, me he dado cuenta que tenía pequeñas cosas pendientes y he tratado de remediarlas, poniendo un poco de orden. Por ejemplo:
  • Ayer hablaba mucho de la plaza del Popolo, pero no puse foto de ella, por lo que hoy he tratado de remediarlo y ahí está la foto sacada desde la puerta de las murallas aurelianas.
  • Ayer fue el día de la mujer y tenía que haber colocado en su honor o bien una foto más representativa, como la de una amazona, o a Safo, o una Giuditta, cortando la cabeza de Holofermes claro, y no hice nada de eso, coloqué el Ara Pacis de Augusto. Así que me decanto por el busto de la amazona y también lo corrijo.
  • He terminado el libro que compramos sobre la capilla de Sansevero, y me ha encantado la personalidad y la vida del séptimo príncipe de San Severo, Raimondo di Sangro, y que conste que ello es independiente de que fuera excomulgado por alquimista, masón y esas cosas. El caso es que he estado intentando encontrar una biografía sobre el mismo, pero no lo he conseguido, por lo menos en castellano. Si alguien sabe de alguna porfa que me de autor y título.
  • Hoy es el día de las elecciones y tenía como un poco de remordimientos por no haber arreglado las cosas para haber votado aquí en la embajada o por correo y luego he pensado pero bueno y a quien hubiera votado. Porque hay un montón de gente a la que hubiera votado, por ejemplo María San Gil, Rosa Diez, incluso Rosa Aguilar, son todas mujeres de diferentes partidos pero que me gustan. Porque votas a un partido pero resulta que hay un montón de gente en él que no te gusta y tienes que votarlos porque todos van en el mismo saco y he decidido que a partir de hoy y hasta que en España no pongan listas abiertas voy a votar en blanco.
Y bueno, no quiero seguir elucubrando y me despido. Otro día contaré las excursiones de hoy a Massa Martana, pueblo incluido entre los más bellos de Italia y a Todi, la ciudad de las tres murallas.

Tarzan y la liana

15 km2 de selva desaparecen cada minuto.
Id a votar y luego plantearos donde vais a plantar vuestro arbolito.

sábado, 8 de marzo de 2008

Impresionante foto de la tierra de noche

Increíble foto de la tierra de noche. Asusta el numero de incendios, parece imposible...
Pinchando en la foto se hace grande.
Y mañana a votar...a ver si este mundo se arregla.

Visto en reddit.com

Museo dell'ara pacis

Seguimos con nuestro callejear por Roma:

  1. De la Piazza di Spagna y la Fontana di Trevi no voy a hablar. Creo que de esas zonas estamos debidamente informados por anuncios, películas, tv, etc. Ambas están muy cerca de la Piazza di Venezia, aunque de su cercanía podría haber división de opiniones, pues según la teoría de algunos mis medidas no son fiables.
  2. Bueno el caso es que muy cerca de la plaza de España, tenemos el Mausoleo de Augusto. Actualmente se encuentra en un museo construido exprofeso.
  3. El Ara Pacis es un ejemplo del arte clásico. Su construcción fue decretada por el Senado romano en el año 13 a.C. para honrar el triunfo del emperador en la Galia y España. A su muerte, se convirtió en su mausoleo. El altar se encontraba en los confines del campo de Marte, y era una zona que sufría muchas inundaciones, quedando enterrado y perdido en el olvido. Para su restauración, se han utilizado las técnicas más avanzadas y aparte del monumento en si, resulta interesante ver y escuchar las explicaciones no solo de su restauración, si no que a través de un programa de ordenador, podemos ver como fueron sus colores, que representan las flores de sus grabados, quienes eran las personas esculpidas, que representan sus escenas, etc... Muy recomendable. No se tarda mucho en ver el museo y resulta interesante.
  4. Muy, muy cerquita de allí, tenemos la Piazza del Popolo. Una de las más bonitas de Roma. La plaza es oval. En medio tenemos un obelisco traído de Egipto, de la época del padre de Ramses. En dos de sus lados tenemos dos bonitas fuentes, sobre una de ellas, un poco más elevados tenemos los Jardines de Pincio, en otro de sus lados hay dos iglesias simétricas que son los símbolos de la plaza, construidas por Rainaldi, Santa María di Montisanto y Santa María de los Milagros. Como el espacio de la izquierda era más pequeño, Rainaldi construyó una cúpula circular y otra oval, sin embargo cuando se ven desde el obelisco, parecen iguales. Justo enfrente de las dos iglesias gemelas, y hendida en las Murallas Aurelianas, se encuentra la puerta con su arco de entrada a la plaza, quizás junto con el Coliseo, la imagen más representativa de Roma. Pegada a la muralla de Aurelio y a los jardines de Pincio se encuentra la tercera iglesia de la plaza, la de Santa María del Popolo. A diferencia de las otras dos, que son una belleza por fuera, ésta que no lo es, esta en cambio llena de belleza por dentro, ya que podéis encontrar un Caravaggio, bellísimo, pinturas de Rafael, la capilla de las Pirámides de Bernini...
  5. Y por último que no se me olvide. La calle que une esta plaza con la de Venecia se llama, La Vía del Corso. Para muchos la calle más bella de todas. Y no se si será la más bella, pero lo que si que puedo asegurar es que es la más comercial. En la Vía del Corso, puedes encontrar tiendas de todo tipo, caras, baratas, de souvenirs... Cualquier cosa que busques, seguro que lo encuentras en la Vía del Corso.
Si quieres ir de compras, la Via del Corso es tu sitio.

viernes, 7 de marzo de 2008

Paseos por Roma

Estos días estuvimos paseando por los siguientes lugares:
  1. Santa María la Mayor. Tenemos pendiente entrar para visitar sus bonitos mosaicos. Solo admiramos la única columna que queda de las 8 de la Basílica de Magencio, que está coronada actualmente por una estatua de la Virgen.
  2. Plaza de Venecia, actualmente en obras con el metro romano. En ella podemos contemplar el Palacio Venecia, actual museo, famoso por su balcón, donde se asomaba Mussolini. El gigantesto y blanco Victoriano, con sus enormes dimensiones, que hace que su grandísimo caballo del centro, en el que dicen caben 20 personas, apenas destaque. También tenemos aquí la Columna de Trajano. Y mirando de frente al Victoriano, a la derecha siguiendo su acera encontramos unas bellas escaleras, adornadas con estatuas, que nos llevan a
  3. La Plaza del Campidoglio, sobre la colina Capitolina, diseñada por Miguel Angel. En ella encontramos, en medio, la estatua ecuestre en bronce de Marco Aurelio, enmarcada por las escaleras y tres palacios. De frente el Palacio Senatorio, actual Ayuntamiento de la ciudad, y a los dos lados el Palacio de los Conservadores y el Palacio Nuevo, ambos actual Museo Capitolini, de obligada visita, conectados entre si a través de una galería subterránea que acoge la Galería Lapidaria y conduce al antiguo Tabularium, cuyos arcos monumentales dan al Foro Romano.
  4. Contemplar el foro desde esta colina, te hace sentir cosas que resultan difíciles de explicar. Es como una mirada al pasado, a nuestro pasado. En esos momentos te sientes romano. Miras el Arco de Triunfo de Séptimo Severo e imaginas las procesiones de los generales victoriosos, cargados con botines y seguidos por masas de prisioneros y al pueblo romano vitoreandolos, y sientes cierta nostalgia del pasado.
  5. Siguiendo la Via Sacra, que era el recorrido de las procesiones, nos encontramos con el Arco de Tito, y después con el de Constantino y finalmente el Coliseo. Creo que este paseo por los restos de la Roma clásica debiera ser obligado a todos los visitantes de la ciudad.
Y os dejo, es tarde y tenemos pendiente una película mientras comemos unas pipas de calabaza y un cuenco de fruta. Mañana seguiremos el paseo por Roma.

jueves, 6 de marzo de 2008

Nápoles de nuevo

Comprando unos dulces en una pastelería del barrio, para llevárselos a nuestras no menos dulces anfitrionas, el pastelero, al reconocernos como guiris españoles, nos preguntó qué nos parecía su ciudad –evidentemente orgulloso de ella-.

Como a estas edades ya uno puede permitirse el lujo de ser sincero a todas horas, le dije que estaba sucia, que las casas estaban desastradas, que la contaminación era de concurso, que el tráfico era la estructuración del caos… pero que me encantaba.

Si –respondió- es mágica.

Y es cierto. Entre todo su desorden, en cualquier rincón encuentras belleza, luz, calor, vida… y sobretodo una gente especial -dicen que surgida de la mezcla con lo español durante la época en que nuestros reyes gobernaron por aquellos parajes. Te sientes bien allí.

Si vas en coche al principio te asustas un poco… pero se te pasa enseguida. No existen las normas de circulación, -por lo menos las oficiales- da la sensación de caos, pues cada uno hace lo que le da la gana sin preocuparse de los demás coches, aparentemente, pero no es cierto.

Simplemente siguen otras normas… sin enfadarse en ningún momento. El peatón puede cruzar por cualquier sitio, es el que manda, y nadie se enfada. A cambio las motos te pasan rozando en todas las direcciones posibles, te adelantan por cualquier lado. Los semáforos, stops y cedas el paso… como si no existieran, pero se ponen de acuerdo y pasan. En ningún momento tocan el claxon o gritan y se exasperan. No.

Y aparcar… donde encuentres sitio -aceras incluidas- y te quepa el coche. En los barrios antiguos el pavimento de adoquín es infame, las calles inimaginablemente estrechas –girar en algunas esquinas te cuesta dejar la pintura en la pared-. Y aun así, te encuentras tan a gusto (aunque te planteas que el autobús o el taxi empiezan a ser mejor opción).

Los napolitanos son una gente cálida como su clima. Si preguntas por una dirección, prácticamente te llevan; y entablar conversación en cualquier sitio es sencillo.

Y estás rodeado de maravillas.

Aquí hemos descubierto pintores que ni sabíamos que existían –analfabétos dirá Paco- y que nos gustan muchísimo.

Hemos disfrutado con sus magnificas esculturas, en el Museo Arqueológico y en el de Capodimonte.

Hemos paseado por Pompeya y por Capri, vigilados constantemente por el Vesubio.

Y nos hemos emocionado con la capilla de San Severo y la imagen de un Cristo Velado que verdaderamente te impresiona por su sensibilidad y belleza…

Me gusta mucho Nápoles.

Vamos, que ya podemos volver a casa…