martes, 25 de marzo de 2008

Puesta a punto y puesta de sol

Bueno, hoy ha sido un día principalmente de descanso. Tanto es así que nos hemos levantado pasadas las nueve y media, pensando que eran las ocho. Como ya era muy tarde no he ido a andar y lo he dedicado a planchar y preparar una fabada, que claro no sale como en casa, pero con el frío de estos días apetece mucho.
Después de comer, como tenía cargo de conciencia decidí salir a andar y me fui por un camino nuevo que rodea en parte la rupe. Subí, bajé y terminé con la lengua fuera, pero con la satisfacción del deber cumplido.
Aproveché a la vuelta para pasar por la peluquería, donde me cortaron un poco el pelo además de darme color, que ya me hacia falta. Y a la salida... contemplé este cielo y decidí compartirlo.

lunes, 24 de marzo de 2008

Semana santa

http://www.diariodesevilla.es/article/opinion/83098/viernes/santo/la/religion/contra/dios.html

Llueve y hemos salido poco. Así que leemos más.
El articulo del Diario de Sevilla del que he puesto un enlace me parece muy interesante, especialmente en estas fechas.

Y terminó La Pascua


Hoy hemos tenido un día muy cultural.
Esta mañana he vuelto a salir a andar, ya que hacia mucho que no daba mis paseos mañaneros y aunque he ido bien abrigada, he tardado menos tiempo del normal y eso ha sido porque era la única forma de entrar un poco en calor. Llevamos ya varios días con unas temperaturas alrededor de los 0º. Mañana intentaré hacer un recorrido nuevo, por un camino que desciende de la rupe, claro que siempre y cuando no haga viento.
Después de desayunar, nos hemos ido hacia el Museo de la Ópera del Duomo, antiguo Palacio Papal, y en él a la Galleria degli Affreschi, para escuchar un concierto de Mozart, en concreto dos Divertimento, el 1 y el 2 para dos clarinetes y un fagott, y la verdad es que no nos ha gustado mucho, ya que la acústica de la sala no era la mas apropiada. Los techos no eran muy altos y la sala pequeña.
Después nos hemos ido a una exposición de fotografia, todas las fotos eran retratos, y nos ha gustado. Justo al lado, en los bajos de la Torre del Moro, había como una especie de feria de artesanía. Hemos podido contemplar como realizaban en cristal algunas piezas de lo más delicado y hemos comprado pequeñas piezas que no sabemos como llegarán... También había puestos con piezas de madera de olivo, cestería, plata, cerámica... Todo muy interesante.
Por la tarde teníamos el último concierto de Pascua, obras de Mozart, Bach, Vivaldi y Beethoven en la catedral. Era la joven orquesta de la Escuela Comunal de Música de Orvieto. Se oía de maravilla. Toda la catedral estaba iluminada, sobre todo el altar mayor y era una delicia escuchar la música, mientras se contemplan sus estatuas y bellísimos frescos.

Grafitis vistos por ahí...

"El amor, mientras dure, debe ser eterno."


"Ni la celulitis, ni piel de naranja, el culo, granos, piel, tetas. Nada. No hay nada que hiera más a una mujer que le comentes que tiene bigote."


"Si hay algo que me da pena al irme de esta ciudad, es que sé que nunca la echaré de menos ."

La Pascua

Ayer fue el último desayuno que tuvimos los seis y la verdad es que se nota mucho el vacío.Os echamos de menos.
Quedamos a los ocho de la mañana, ya que no querían salir tarde para poder pasar por Luca y visitar el Monasterio de Santa Gemma, aunque al final eran casi las diez cuando salieron de casa. No hemos conseguido contactar con ellos todavía, pero suponemos que a estas horas ya están en España.
Ya que habíamos madrugado, aprovechamos para limpiar la casa, hacer la colada, etc... A la una menos cuarto vino a buscarnos Giovanna, ya que nos habían invitado a comer el día de Pascua y yo lo confundí con el lunes de Pascua, pues en España generalmente a ese domingo lo llamamos de Resurrección, en lugar de Pascua. Bueno el caso es que a pesar del malentendido, fuimos a comer con ellas y el menú fue impresionante:
  • De primero unos "antipasti" de melón con jamón, chorizo, salchichón y aceitunas.
  • Después vino la pasta, una deliciosa lasaña de verduras, en concreto la mía solo tenía guisantes, y una variedad de setas, la de ellos además la añadieron queso.
  • A continuación otra lasaña, esta de carne picada con una salsa de tomate divina, la de ellos con dos tipos de quesos, además del parmesano otro que no recuerdo.
  • Después tomamos el clásico cordero pascual, muy bien especiado, con lo que no tenía el olor y sabor característico del cordero, que en general suele molestar. En Castilla lo arreglamos comiendo solo los corderos de pocos días que solo han tomado leche, los moros y parece que los italianos lo arreglan con una mezcla de especias, que hace que resulte delicioso.
  • Para acompañar, en lugar de pan, tomamos lo que se llama pizza pascual. Que más o menos es: a la masa del pan se le añade, huevo duro, jamón serrano y queso, bueno, la mía ya se sabe, sin queso.
  • Luego tomamos un dulce también de pascua que consiste en un bollo con forma de blanca paloma, que se emborracha con limoncelo, y acompañado de un huevo de chocolate, que según la tradición rompe la persona más joven y se queda con la sorpresa. En este caso la más joven era yo y la sorpresa un pequeño colgante con figura de caballito de mar. Todo una delicia.
Y después de una agradable sobremesa con nuestras anfitrionas, y recibir la promesa de que nos avisarán la próxima vez que hagan lasaña, subimos a la habitación para prepararnos, ya que a las cinco teníamos uno de los conciertos de Pascua. En el Museo Emilio Greco, rodeados de bonitas esculturas y en un enorme salón con unos techos de diez metros, nos deleitamos con varias piezas para pianoforte y guitarra española, de Diabelli, Boccherini, Castelnuovo-Tedesco y Piazzolla.
A la salida y a pesar del frío que hacia, decidimos en lugar de entrar en calor, igualarnos con el ambiente, tomando un delicioso helado antes de volver a casa.

domingo, 23 de marzo de 2008

Despedida de Italia

Ayer sábado fue el último día que nuestros amigos pasaron con nosotros.
La verdad es que los pobres han tenido unos días poco primaverales. En realidad, en esta semana parece como si la Naturaleza hubiera decidido mostrarnos todo lo que es capaz de hacer... Quiero decir que hemos tenido lluvia, viento huracanado, nieve cerca, aguanieve, niebla, sol y sobre todo frío, mucho frío. La primavera la hemos visto en los escaparates de las tiendas, pero en la calle lo único que se sentía era el duro invierno, al que por cierto los africanos no estaban acostumbrados.
Pero bueno, a pesar de todo, ayer fuimos más hacia el norte, pero eso si, todos bien pertrechados. Nuestro destino era Asis, y de camino, cayó todo el agua que se puede uno imaginar, pero como de costumbre tuvimos mucha suerte. Fue llegar y escampar. Siguió haciendo frío, pero apenas cayeron cuatro gotas mientras estuvimos alli.
Dejamos el coche en un parking arriba de la ciudad y fuimos descendiendo por sus calles hasta la Basílica. Al pasar por la Catedral de San Rufino, entramos en su interior, pero no pudimos hacer lo mismo en el antiguo templo de Minerva, ya que estaban celebrando misa.
Las basílicas gustaron mucho, y todos decidieron que les gustaba mas la inferior. Bajamos hasta la cripta, donde estaba enterrado San Francisco y después de admirar los frescos de ambas basílicas, la superior y la inferior, salimos a reponer energías, cosa que hicimos cerca y no estuvo mal. Hubo en la mesa platos de pollo asado, de patatas, paninis y diferentes lasañas, y posteriormente en autobús fuimos hasta el coche, ya que no se atrevieron a subir andando, para rápidamente salir hacia un centro comercial de Perugia, donde comprar las cosas necesarias para conseguir llenar los últimos rinconcitos del coche que quedaran libres, con pastas y vinos de la Umbría.
Volvimos a Orvieto no muy tarde, ya que tenían que hacer las maletas y realizar auténticos trucos de magia, para conseguir meter en el coche todas esas pequeñas cosas que se amontonaban en las habitaciones en bolsas, cosas que no se pensaba que ocuparan tanto.
Y después de una última cena italiana, en la que Él preparó como despedida dos tipos de espaguetis, unos picantes y otros no, tuvimos como siempre una agradable sobremesa y nos fuimos a la cama, quedando para al día siguiente para realizar el desayuno de despedida a las ocho de la mañana.

Para Fernando

¿Crees que empezamos a tener un problema?...

sábado, 22 de marzo de 2008

Paseo por el Lacio


Ayer estuvimos rodando por varios pueblos del Lacio. Comenzamos por visitar Lubriano, ya que desde allí se tienen unas bellisimas vistas de Civita de Bagnoregio, "la cita que more", después dimos un paseo en coche por Bagnoregio, para finalmente salir hacia Viterbo, ciudad gibelina, como puede apreciarse por las almenas de sus murallas, en forma de cola de golondrina.
No íbamos muy abrigados, ya que no parecía que fuera hacer el frío del día anterior y nos equivocamos, las temperaturas eran más altas, pero la sensación de frío era mayor, ya que venía un viento helador que nos hacía no sacar las manos de los bolsillos y unas horas después caía aguanieve, cosa que nos hizo abandonar el barrio medieval camino de Bomarzo.
Pero como en el fondo somos gente con suerte, cuando llegamos al Sacro Bosque de los Monstruos de Bomarzo, el viento había parado, mejorando por tanto el día y el paseo por el parque resultó muy agradable. Paseamos por sus jardines, admirando sus esculturas monumentales y disfrutando de la mutua compañia.
Hoy visitaremos Asis y Perugia y mañana los africanos saldrán camino de Luca para visitar, antes de su regreso a las cálidas tierras africanas, que climáticamente echan de menos, a Santa Gemma.

viernes, 21 de marzo de 2008

Amor eterno


El jueves estuvimos en Florencia. Salimos lloviendo a cántaros y durante todo el camino estuvo cayendo agua. Ya estábamos desanimados, ya que lo que queríamos principalmente era pasear por sus calles. El caso es que tuvimos mucha suerte, fue dejar el coche y escampar. Ya no llovió en todo el día hasta que volvimos al coche camino de casa, que eso sí, tuvimos un atasco de vuelta de varias horas, cosa lógica ya que toda Europa salió de vacaciones y parece ser que por la misma carretera que nosotros.
Dejamos el coche en un garaje muy próximo al Ponte Vecchio, estuvimos mirando sus escaparates y como no llevábamos ningún millonario al lado, pues no entramos en las joyerías, la verdad es que no consultamos ni los precios.
Al salir del puente vimos una cosa que ya habíamos visto por toda Italia. Se trata de una cadena cubierta por completo de candados, como en la foto, ésta pertenece a Viterbo, pero ya digo que lo hemos encontrado por toda Italia. Pero fue en Florencia donde preguntamos que significaba y nos contaron que es la última moda de los enamorados. Cuando se juran amor "eterno", compran un candado, ponen sus nombres en él y lo colocan en la calle. Dicen que en Florencia cada poco tiempo tienen que quitarlos ya que se llena con gran facilidad. La idea es de una novela. No conozco ni el título ni su autor, pero por lo que parece ha tenido mucho éxito, por lo menos la idea, dicen que está por toda Europa, nosotros lo hemos visto solo aquí.
Bueno, y pasando a nuestro recorrido, aparte del Ponte Vecchio, la Piaza della Signoria, la Piaza del Duomo, y la calle que une ambas plazas, visitamos el Palazzo Vecchio, que no conocíamos por dentro. Muy recomendable.
Después de visitar La Catedral, fuimos a comer, encontramos un restaurante con una variedad de menús, y por un día la mayoría consiguió no comer pizza. Pepe estuvo muy contento ya que por un día comió de cuchara, que la echaba mucho de menos, una sopa de verduras y además de segundo unos escalopines al limón que hasta le gustaron.
Al salir de Florencia pasamos por un centro comercial, ya que teníamos que reponer parte de la intendencia y por supuesto sufrir el atasco de las mini-vacaciones de primavera.

Arrivederci Roma

El miércoles salimos de casa preocupados, ya que por la noche y de madrugada había estado lloviendo, pero la verdad es que tuvimos mucha suerte, por la mañana hacia un sol espléndido, el cielo estaba más azul que nunca y solo unas pocas nubes algodonadas aparecian en el horizonte. La lluvia consiguió que el aire fuera más limpio y trasparente, la visibilidad inmejorable, en fin parecía un día de encargo.

Llegamos a Roma no muy tarde, y cuando dejamos los coches, hablando con Alicia, a la que comentamos nuestro itinerario, nos lo amplió con dos basílicas insuperables: la de San Juan, antigua sede papal y la de San Clemente, que no tuvimos la suerte de ver, ya que cuando llegamos se encontraba cerrada y su apertura, a las cuatro, nos pilló dentro del Palatino y camino de los Foros, y claro la decisión de abandonar los antiguos palacios de los cesares era difícil de afrontar.

Pero bueno, empezaré por contaros que nos pareció la Basilica de San Giovani. Nos encantó. No sabríamos decir que nos gustó más si el Batisterio, la Basílica, el Claustro… Creo que mejor nos quedamos con el conjunto y recomendamos visitarlo. No pudimos entrar en el antiguo palacio papal, ya que no permitían el acceso a turistas.

De allí y dando un pequeño paseo, bajamos hasta San Clemente y como os contaba se encontraba cerrado. Había un cartel que informaba que abrían a las cuatro, así que decidimos que a esa hora volvíamos… seguimos calle abajo hasta la plaza del Coliseo, pero justo al lado encontramos un restaurante y como era casi la hora de comer, decidimos alimentarnos antes de afrontarlo y que podemos decir, pues que comimos fatal, no todo podía ser perfecto. La masa de la pizza resultó malísima y como supongo que todavía no pasamos hambre, pues parte de ella quedó en los platos, no solo en los nuestros, sino también en los de otros turistas. Comimos caro y malo, típico en zonas turísticas. La verdad es que estos días pasamos de la Venganza de Moztezuma a su antítesis con gran facilidad.

Para compensar, el recorrido por el Coliseo nos gustó mucho y a algunos lo único que les faltó fue el rugido de los leones… Recorrimos todos los espacios que nos permitieron, hasta la tienda, que por cierto tenía unos precios abusivos, por ejemplo una goma de borrar costaba 3’5 € y llegó un momento que nos pareció hasta barata.

A la salida, ocurrió algo muy simpático. De camino al Palatino, encontramos un “Cesar” y dos “legionarios” de los que no sabríamos decir su graduación, pero que debían de estar entre legados y centuriones, y que por el módico precio de 5 € te permitían fotografiarte con ellos. Cuando nos lo dijeron y les dijimos que nos parecía muy caro y que no nos la hacíamos, nos llamaron catalanes, y no parecía un piropo. No sabemos que experiencias les habrían llevado a esas manifestaciones.

Nos alejamos hacía el Palatino y de camino parte del persona se fotografió con una “estatua” egipcia, cuyo precio era mucho más razonable, “la voluntad”, que agradeció de forma muy expresiva.

En el Palatino tampoco tuvimos mucha suerte, debido a que una parte de la Domus Augustana, los salones con frescos que se acaban de abrir al público, solo se podía visitar en pequeños grupos, la fila para entrar era larga y todavía nos quedaban muchas cosas pendientes y poco tiempo de luz, pero este pequeño inconveniente fue compensado por las bellas vistas que desde el Palatino se tienen tanto del Circo Máximo por un lado, como del Foro Romano por el otro. Así que hacia éste último abandonamos el Palatino cruzando la espléndida Villa Farnese, y ya en el Foro y después de presentar nuestros respetos ante el Ara de Cesar, fuimos caminando por la Via Sacra, como si de un triunfo se tratara, a visitar la Curia. Allí quedamos impresionados, entre otras cosas, por su buena acústica.

Saliendo de la Curia, nos dividimos. Pepe y Él, decidieron que no subían hasta la Colina Capitolina, que preferían rodear el victoriano y que nos esperaban a la bajada de la bellísima plaza diseñada por Miguel Angel. Y mientras nosotros subíamos alguna que otra escalera y aprovechábamos para hacer fotos del Foro desde las “cumbres” capitolinas, ellos, a la bajada nos informaron de las exposiciones, cárceles romanas donde encerraron a San Pablo y San Pedro y subidas en ascensores hasta las cuadrigas victorianas que nos habíamos perdido.., mientras que nosotros contestábamos que no hay nada que se pueda comparar a un paseo por una de las plazas más bellas de Roma.

Al final todos estuvimos de acuerdo en ir a tomarnos un helado, que finalmente cambiamos por unas castañas asadas y unos buñuelos con café caliente, ya que al atardecer había refrescado.

El caso es que entre ir a por el coche, volver a Orvieto, salir a cenar, pequeñas tertulias en la cocina alrededor de unas copas con limonccelo casero..., resulta impensable realizar una entrada para el blog.

martes, 18 de marzo de 2008

Es cierto... Roma es eterna


Salimos esta mañana descansados y bien alimentados, camino de Tívoli. En concreto de la Villa d'Este, que es la que quedamos en ver. Yo voté por ver las tres villas de Tívoli, pero teniendo en cuenta que solo tienen cinco días para ver todo lo posible, preferían cambiar la Villa Adriana y la Villa Gregoriana por el Vaticano. Ante eso, cualquiera se queda sin argumentos, así que después de disfrutar de un agradable paseo por los jardines d'Este, deleitarnos con los frescos del interior y reponer fuerzas con una deliciosa pizza, nos despedimos de Tívoli.
Bueno, y antes de seguir con el relato y solo para aquellos que quieren recetas, ahí va una: a la masa de la pizza horneada y ya fría, se le pone salsa rosa, lechuga en juliana y unas gambas cocidas y peladas y ya tenéis una buena pizza para el verano: jugosa, fresca, fácil y rápida de preparar.
Bueno pues como os contaba, después de perdernos un poco, a pesar del navegador, por las calles de Roma, al final conseguimos dejar los coches en muy buen lugar, y en autobús, emprendimos la tarea de mostrar a nuestros amigos, parte de los tesoros de la ciudad eterna.
Y creo que ahí comencé a equivocarme. Les hice bajarse una parada antes de su destino, para mostrarles la bella Columna de Trajano, bueno apenas vislumbrarla, ya que íbamos camino del Vaticano. Andando y desde lejos, contemplaron el Victoriano, de más cerca el Palacio Veneciano y ya desde el autobús, pudieron seguir contemplando las bellezas de Roma. Creo que les pareció corto el camino hasta la Plaza de San Pedro, a lo mejor
porque iban sentados...
Yo les quería haber bajado un parada antes para haber entrado a la plaza andando y por la Via de la Conciliazione, es la vista más bonita de la plaza, si excluimos lógicamente la que se contempla desde la cúpula, cosa que solo sabemos los que nos hemos subido a pie los 320 escalones de rigor. En fín, el caso es que no me atreví y entramos a la plaza por un lateral. Aún así, la visión les impresionó mucho, a pesar de que la plaza está, en estos días, en parte vallada y con sillas. El caso es que lo primero que hicimos fue ponernos en una larga cola para pasar el control policial para poder llegar a la Basílica.
Isabel, a la que le temblaban las piernas de emoción, según sus propias palabras, y nó de cansancio ni debilidad, nos pidió que la acompañáramos hasta las tumbas de los papas, cosa que hicimos. Así que después de visitar las tumbas, entre otras la de San Pedro y apreciar la belleza de sus mármoles, entramos en la Basílica donde ellos quedaron apantallados por su grandiosidad, y todos mudos ante tanta belleza.
A la salida, fuimos a comprar unos souvenirs en una tienda recomendada, mucho más barata que el resto de la zona, aprovechamos para hacer un alto en el camino y reponer fuerzas, pues ya habían pasado más de seis horas desde nuestro último tentempié y teníamos necesidad de nuevas energías.
Estuvimos dando un pequeño paseo, según mi criterio, por los alrededores, y ya en autobús, nos acercamos de nuevo hasta la plaza de Venecia.
Yo insinué que ya que no era muy tarde, podíamos acercarnos hasta la Fontana de Trevi, que no quedaba muy lejos de la plaza, y fuimos, no con muchos ánimos por parte de la totalidad del personal, que ya acusaba el desgaste del día. Me perdonaron al contemplarla, pero mira tu que a la vuelta, por tratar de acortar camino, en lugar de volver por el que habíamos llegado, probamos otro que yo propuse, siguiendo las instrucciones de unos militares de aviación, que o bien no entendieron mi pregunta, o conocían Roma solo desde las alturas, el caso es que después de haber andado unos 400 metros, tuvimos que volver sobre nuestros pasos de nuevo a la Fontana, para siguiendo el viejo camino, llegar a la parada de autobus.
Aunque parezca mentira no me sacrificaron, hubo algún que otro comentario, por parte del personal más allegado, pero la sangre no llegó al río, y cuando aún no eran las once llegamos a Orvieto en medio de un aguacero, que afortunadamente no nos pilló en Roma camino de vuelta de la Fontana, pues creo que si hubiera sido así, hoy no hubiera podido comentar la jornada.
Por cierto, es casi seguro que mi equivocación se debió a que alguien del grupo debió de pedir al tirar sus monedas: "volver a ver la Fontana..." y claro.
Y otra cosa, si os estáis preguntando el porque del título, la pregunta se la tendrías que haber hecho a mis amigos cuando iban camino, a última hora, de la Piaza Venezzia...
De todas formas, no han escarmentado, mañana quieren más y en la misma ciudad.

lunes, 17 de marzo de 2008

Y llegaron los africanos...



Esta mañana han llegado desde Pisa, donde pasaron la noche nuestros amigos de Melilla: Fernando, María José, Isabel y Pepe.
Después de tomar una comida típicamente italiana en casa, les enseñamos parte del Monasterio de San Lodovico, su residencia durante este semana, incluidas las cuevas etruscas, les encantó.
A continuación, salimos a pasear por la ciudad, y a pesar de venir de visitar Il Duomo de Pisa, quedaron maravillados ante el de Orvieto.

Les mostramos, entre otros, el Palacio del Pópolo, Palazzo Picolomini, Palazzo del Gusto, La Torre del Moro, varias iglesias, il Duomo y múltiples "belvedere", incluso subimos en el funicular.
Pero vamos fue un pequeño paseo por esta bellisima ciudad, en el que apenas pudimos mostrarles un diez por ciento de sus maravillosos palacios, iglesias, calles y rincones.
Y mañana iremos a Tívoli, para que puedan admirar una de las mas bellas muestras de jardín italiano, "La Villa d'Este".

domingo, 16 de marzo de 2008

Fin de semana gastronómico

No, ese precioso ramo de fruta no lo hemos realizado nosotros este fin de semana. La obra es de mis sobrinas como regalo de bienvenida a su tía, mi cuñada. Por supuesto que pienso copiarselo, y lo pongo aquí para que todos podáis verlo e intentar copiarlo o superarlo, tarea ésta última harto difícil, pero mucho más difícil sería copiar o superar la variedad de platos, de cuyo nombre no consigo acordarme, con los que Giovanna nos ha agasajado estos dos días.
Comienzo por el sábado, día de las pizzas. Cenamos con nuestras anfitrionas y desde las doce de la mañana estuve aprendiendo, a pié de cocina junto a Giovanna, a preparar la masa de las deliciosas pizzas.
Nuestra cena se compuso de la siguiente variedad de pizzas:
  • de patata espolvoreada de pimienta,
  • de calabacín
  • pizza blanca, (aceite con hojas de romero)
  • pizza Margherita (tomate, aceite, albahaca, mozzarella)
  • con anchoas y aceitunas negras
  • Margherita con pepperoni (con y sin mozzarella)
Todas deliciosas. Bueno yo no probé la Margherita, supongo que os imagináis el motivo...

Charlando el sábado en una agradable sobremesa, quedamos emplazados al día siguiente, para aprender a preparar una buena pasta.

En Nápoles ya nos habían dado unos trucos y recetas para cocer la pasta normal, pero hoy domingo hemos probado la pasta fresca, y con ella nuestra anfitriona nos ha preparado una comida de lujo:
  • De primero preparó una pasta fresca, cuyo nombre en la traducción al castellano sería, cuello retorcido, deliciosa... la "salsa" o acompañamiento de la pasta ha sido unas alcachofas, donde solo los corazones, muy tiernos, quedaban enteros, el resto lo habían pasado por el chino, se añadieron unas pocas especias, ajo y piñones..., eso en mi plato, para el resto a esta salsa se le añadió, nata y parmesano.
  • De la otra pasta no se el nombre, también fresca, y vista antes de cocerla parece como un ovillo de lana gruesa. Bueno, ésta estaba acompañada de tomate, con ajo y aceite y luego unas berenjenas babys con pepperoncino (guindilla) delicioso, para ellos con parmesano por encima...
Esta segunda pasta fue la favorita de Él, le pierde el picante, a mi me gustó más la de alcachofas, aunque la verdad es que resulta difícil elegir. A continuación tuvimos dos platos más, un pescado al horno, y unos filetes de ternera, ambos preparados de la siguiente forma:
  • En cuanto al pescado, en una bandeja con un poco de aceite, se colocan unos filetes de este pescado, que puede ser de la familia de los lenguados, no se el nombre en castellano, con un preparado por encima hecho de: aceite, ajo, albahaca, pan rayado (no muy fino) y algunas especies más y se mete al horno.
  • Por lo que respecta a la carne, los filetes, se colocaron en una sartén con aceite, y vino tinto (con mucho cuerpo), cuando éste se ha evaporado, se pasa por el aceite y la carne unas ramas de romero, tomillo y albahaca, apenas una vuelta, y se sirven en una fuente con estas ramas.
Si pensáis que hemos terminado, os recuerdo que queda el postre. Bueno, esta comida fue regada con un vino espumoso de Orvieto, denominado Cardeto, muy bueno.

Tomaron café todos y una copa de un vino que habían recibido de Sicilia, hecho con uva pasa, dulce, suave.., que hizo las delicias de Él y acompañado de un dulce llamado Chiacchiere, del que también tengo la receta, y que ayudé a preparar.

Si, tendremos que pasar un mes trotando por estas rupes y colinas si queremos quemar todas estas calorías. Pero estos platos os aseguro que son puro arte, y estamos aquí para eso, para intentar impregnarnos del mismo y si es posible, como en este caso, hacer que llegue a formar parte de nosotros mismos.

sábado, 15 de marzo de 2008

Yo... he visto cosas que vosotros no creeríais...

Hoy son los idus de marzo y aunque no estamos en Roma, sentimos cierta tristeza...

Parecerá una tontería, pero el recuerdo de la muerte de Cesar me hace pensar en una película, que así de entrada podría parecer su antítesis, me refiero a "Blade Runner", para mi como para un porcentaje elevadísimo de gente, es una película de culto. Y como para la mayoría de la gente, la escena por excelencia es la de la azotea o tejado del edificio donde el "replicante" con una mirada llena de tristeza declara...:
  • "Yo... he visto cosas que vosotros no creeríais... atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto rayos C brillar en la oscuridad cerca de la puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir."
Y esa frase me hace pensar en nuestro viaje a Italia. Hemos visto tantas cosas bellas... A Él se le habrá hecho largo y tendrá prisa por volver a casa, yo en cambio siento un poco el vacío por que sé que se va acercando la hora de partir...

Orvieto despierta

Hoy se ponga como se ponga el calendario, o el cambio climático, aquí ya es primavera.
Y no pienso hablar de güelfos, gibelinos, Papas
ni otras hierbas.
Solo de Orvieto ahora. Una belleza.

Orvieto que en invierno es una ciudad donde te sientes transportado a otro tiempo, donde paseando por la ciudad vas descubriendo continuamente rincones singulares por su originalidad y belleza, hoy era una ciudad exultante, luminosa, viva…de pecado vaya.
Digo yo si tendrá algo que ver el hecho de que sea fin de semana, que han comenzado las vacaciones y que estaba llena de turistas…

Como toda ciudad que se precie, tiene su mercadillo -los jueves y los sábados- pero hoy era como especial, con puestos de flores, de porchetto, frutas, verduras, ropas de marca pero sin marca… y de todo tipo de cosas estupendas que se venden en los mercadillos.

Además estaban abiertas todas las tiendas de cerámicas locales y recuerdos varios, como los del artista –Michelangelo creo que se llama- que talla unas figuritas de animales hechos de piezas distintas de madera, muy originales.

También las tiendas de antigüedades, incluso una que está establecida en una antigua iglesia con todas las paredes llenas de frescos, que a lo mejor también se venden...

Y también el Duomo. Hoy el sol le daba de lleno y se reflejaba en su fachada compuesta de mosaicos brillantes. La plaza estaba radiante. Y llena de aficionados, o profesionales no lo sé, a la fotografía, pues también había un congreso dedicado al tema fotográfico y varias exposiciones.

Vi a un señor en la plaza del Duomo con un teleobjetivo de tal calibre que podría sacar los callos de las manos de los Apóstoles a 335 metros de distancia por lo menos, o las anginas de San Sebastián por un decir…

Hoy además son los Idus de marzo, tal día como hoy, hace unos 2052 años, mataron a Julio Cesar. Fue un gran líder y lo siento por él, pero la verdad es que hoy hacía un día precioso a pesar de todo.

viernes, 14 de marzo de 2008

De gorra

De San Francisco, aparte del nombre,me gusta su idea de vida religiosa, austera y simple y dedicada a predicar el evangelio.
Animaba a sus seguidores a hacerlo de igual manera eligiendo el camino de la pobreza.

Los seguidores que construyeron la Basílica, aunque ahora sea patrimonio de la humanidad y sus frescos una maravilla, no parece que le hicieron mucho caso.
Con respecto a la gorra, quiero aclarar que normalmente siempre trato de ser respetuoso y me la quito siempre. En este caso tardé un poco, pues desde la puerta de la Basílica superior se ven los frescos y me distraje mirándolos. Luego, las formas del señor aquel, un poco de amor propio herido...y nada más.

De rupes, colinas, "cojoni di muli" y gorras...

Ayer estuvimos en Asis, y no fue una buena idea... Supongo que hay días que no son precisamente el tuyo y el de ayer, no era de Él.

Asís se encuentra en las estribaciones del monte Subasio, por lo que es una ciudad con calles en cuesta, (cuestas ilegales según Él).
No se el año de su fundación. Se que fue romana desde el año 295 a.C. que fue cuando se impusieron los romanos a los umbros y etruscos de la zona.

En broma decimos que seguro que es etrusca, por la tendencia que parece tener este pueblo a fundar sus ciudades en rupes, colinas, montañas y cualquier otro sitio elevado y con cuestas. Es una teoría...
Dejamos el coche arriba del todo, con lo que el paseo por el pueblo, camino de la Basílica, fue siempre cuesta abajo, y mientras contemplábamos las casas, palacios y rincones de sus bonitas calles, Él vigilaba a ver si por ellas pasaban taxis, pensando en la vuelta...

La catedral de San Rufino, (uno de sus obispos mártires), de fachada romanesca, con tres rosetas y construida en parte encima de una cisterna romana, estaba cerrada. En la plaza, donde se encuentra: el Templo de Minerva, (convertido actualmente en templo cristiano), la Torre del Palacio del Pópolo, (con almenas gibelinas), una bonita fuente, y otros muchos edificios; nos asombró la cantidad de gente joven que había en ella, comiendo sus pizzas, sentados en las escalinatas del Templo de Minerva, de la fuente y cualesquiera otras que por allí estuvieran.
Y hablando de comida, una de las cosas que habíamos comentado era ir probando platos típicos de cada ciudad. Lo propuso Él y yo dije que no me importaba, siempre y cuando fueran sin queso, su comentario: "No se puede contar contigo". El caso es que ayer, en Asis, encontramos un sitio cuya especialidad era "cojoni di muli", no quise proponerle empezar con las especialidades gastronómicas lugareñas, ya que como digo, no parecía su día.

Bueno, el caso es que al final llegamos a la Basílica de San Francisco. Siempre que entra en las iglesias se quita su gorra, pero ayer a la entrada había una persona de uniforme con gorra y no se la quitó, el uniformado, que era bastante mal educado, le dijo que debía quitársela, Él empezó a explicarle que como le había visto a él con ella... El otro le interrumpió contestando muy chulo, que él con gorra y que Él sin ella… Bueno, creo que esa fue la última gota... Salió de la Basílica, me dijo que esperaba fuera, que no tuviera prisa, pero claro... Afortunadamente ya la conocía, y aunque casi habían pasado 30 años, no son sitios que cambien mucho… Sus frescos, en la mayoria de Cimabue y Giotto, me siguieron encantando, el coro de la Basílica Superior sigue siendo una maravilla, y no se si es la luz que entra por sus vidrieras, lo que hace que, sobre todo en la Basílica Inferior, se respire un aire especial... Me gusta Asís, aunque esté en cuesta.

Por cierto cuando salí me informó que no había visto taxis, pero que había cerca unos autobuses que iban hasta el aparcamiento donde habíamos dejado el coche. Yo preferí volver andando para despedirme de Asis, porque no creo que sea fácil que volvamos.

miércoles, 12 de marzo de 2008

Los "misterios" de Santa Cristina


Hoy en nuestro paseo hemos llegado hasta el Lago Bolsena. Ya lo conocíamos desde la localidad de Capodimonte y Marta, y hoy decidimos visitar la otra orilla, en concreto desde la ciudad de Bolsena que es la que le da nombre.


El origen de la ciudad de Bolsena se remonta al siglo III a.C., que fue poblada por los etruscos que huían de la destrucción de Velzna, (actual Orvieto), por parte de los romanos, y de ahí le viene el nombre (Velzna en su forma latina es Volsinii).

Aparcamos el coche junto a los muros de su castillo, actual museo, pero que se encontraba cerrado, y después de dar un bonito paseo por sus calles, aprovechando el hermoso día, bajamos hasta la orilla del lago para tomar un helado en una terraza y oír el suave ruido de las olas al romper en la orilla, ya que tenemos mono, y siempre es mejor un lago que nada.

Lo más conocido de Bolsena son sus fiestas de Santa Cristina, que se celebran en Junio, el 23 y 24. En ellas se representan los “Misterios”, que son representaciones vivientes, por parte del pueblo, de los martirios sufridos por la santa y se hace sobre palcos de madera ubicados en las plazas de Bolsena.

Bueno y teniendo en cuenta la ciudad de la que veníamos: Orvieto, la que estábamos: Bolsena y que estamos cerca de Semana Santa, voy a contaros una historia. La historia del Corpus Christi, ya que está muy relacionada.

Esta celebración se remonta al siglo XIII. Parece ser que en 1264, un sacerdote procedente de Bohemia, Pedro de Praga, tenía dudas sobre la transustanciación (vaya palabreja) del cuerpo y la sangre de Cristo en la Hostia y el vino consagrado, así que acudió de peregrinación a Roma, para pedir sobre la tumba del apóstol Pedro el robustecimiento de su fé. De vuelta a Bohemia, se detuvo en Bolsena y diciendo misa en la cripta de Santa Cristina, al partir la sagrada Hostia, ésta comenzó a destilar sangre hasta quedar el corporal mojado. La noticia se corrió por los alrededores y estando el Papa Urbano IV en Orvieto, mandó que le llevaran el lino, (que es donde se conserva ahora), instituyendo la celebración del Corpus Christi.

Ya sabéis, a la cama no te irás sin saber una cosa más….

Paseo por Umbría

Los planes de hoy eran hacer una visita a una pequeña alfarería de Porano, donde habíamos visto de pasada que tenían algunas cosillas que nos gustaron, y luego ir a comer a La Badía, un hotel – restaurante establecido aprovechando las ruinas de una antigua abadía del siglo XII, cerca de Orvieto, en un paraje espectacular.

Por supuesto la alfarería estaba cerrada.

PuPuede ser por dos cosas: que en esta época todavía está media región hibernando o que uno de los dos tiene un gafe como el de Menen - y no quiero señalar- famoso presidente de Argentina al que llamaban “el Innombrable” porque decir su nombre daba bajío.

De cualquier manera el día salió claro y soleado, la primavera aquí ya ha empezado y rodar despacio por pequeñas carreteras comarcales es una delicia. Todo está lleno de viñedos, prados verdes y de vez en cuando unas casas como la que pongo en las fotos. (Solo se ve la entrada, el resto es habilidad libre…)

En lugar de la alfarería encontramos una tienda de antigüedades, donde compramos un reloj de sol hecho en terracota y una lámpara que nos gustó mucho.

En La Badía estaba abierto el hotel, pero no el restaurante…y no haré ni un solo comentario más sobre gafes. Así que fuimos a comer a Porano a una trattoria que nos recomendó el anticuario. Tomamos unos entremeses (antipasti) de embutidos y patés y luego Tagliatelli al funghi (tallarines con setas). De postre dos tartas, supppa inglesa y tiramisú. Y un dedalito de café expreso, como les gusta tomarlo por estas tierras.

Estuvimos recorriendo Canale Vechio, Canale Nuovo, Porano y después de comer seguimos hacia Bolsena, pero cruzamos la frontera de Umbría y entramos en el Lazio, así que eso ya lo cuenta Carmen pues esto es un Paseo por Umbría.

martes, 11 de marzo de 2008

La ciudad que muere


Hoy hemos estado en Civita di Bagnoregio. Bueno, primero en Bagnoregio, por donde hemos paseado en coche y después ya andando, no había otra forma, cruzando el puente que podéis ver, hemos ido hasta Civita.
La ciudad es una ruppe, como Orvieto. Quiere decir que está en un monte con acantilados naturales, como podéis ver.
Fue fundada por los etruscos hace aproximadamente 2.500 años y está destinada a desaparecer, debido a que la colina donde se encuentra es arcillosa, y la erosión generada por los agentes atmosféricos, hace que las construcciones que se hallan en el borde de la colina se desmoronen, perdiendo a través de los años parte del tejido urbano. Por ello se la conoce como "la ciudad que muere". A todo esto hay que añadir los diversos terremotos y temblores que han hecho que se haya ido despoblando.
Se puede recorrer en apenas media hora, la mayor parte de sus edificios o están cerrados o dedicados a la gastronomia, tiendas... No creo que haya mucha gente que viva todo el año en ella.
Por los escudos de la mayoría de los palacios de Bagnoregio, suponemos que debió ser güelfa, cosa lógica, teniendo en cuenta que se encuentra, como he dicho, muy cerca de la entonces poderosa Orvieto. Su iglesia, del siglo VI, dedicada a San Donato, estaba cerrada y realizando obras de restauración en las inmediaciones, por lo que no puedo comentaros su interior.
Lo que si puedo aseguraros, es que desde allí, se podían contemplar unos paisajes de ensueño.