- Se parte un coco con cuidado y se le saca el agua, la cual se aparta. Luego se saca el coco de su concha y se ralla con la parte marrón. Al terminar de rallar el coco, se le agrega el agua que se le sacó. Se exprime bien y se obtiene un agua lechosa, la cual se cuela y se pone a fuego fuerte en un cazo, para conseguir que se queme ligeramente y se vuelva aceite y se aparta. A la pulpa se le añaden 5 tazas de agua caliente y se cuela y exprime hasta que quede casi seco y el agua lechosa. (Al final te tienen que quedar el doble de tazas de leche que de arroz). Esta leche se le agrega a la grasa que habíamos apartado y se deja hervir; se le agrega sal al gusto y 1/2 kilo de arroz. Se cocina sin tapar, hasta que se quede sin agua. Cuando ya esté seco, se pone a fuego lento y se tapa y se le añaden unas pasas. Se retira cuando el arroz esté hecho.
jueves, 3 de abril de 2008
Para los que piden recetas... Arroz con coco.
miércoles, 2 de abril de 2008
EUR. Un museo muy didáctico
- Hemos montado en el metro romano. Muy por el estilo de las líneas nuevas de Madrid.
- Hemos ido a un museo especial: al EUR.
Actualmente la mayoría de los edificios son sedes de la Administración o Museos.
Nosotros hemos estado en concreto en el Museo della Civiltà Romana. Muy interesante, sobre todo para estudiantes, que por cierto llenaban el museo, pero no solo estudiantes italianos, si no franceses, americanos, alemanes..., no vimos españoles. La ventaja de este maravilloso museo, es que ilustra aspectos de la civilización romana antigua con una colección imponente de calcos de originales conservados en distintos museos del mundo, y maquetas de ciudades, edificios, maquinaria de guerra, barcos, planos, ropas, estatuas, inscripciones, frescos.... que reconstruyen toda el área del imperio romano.
Las primeras secciones del museo muestran una síntesis histórica de Roma, desde sus orígenes hasta el siglo VI d.C.
El resto está dedicado a los distintos aspectos de la vida pública, religiosa, económica, sanitaria, militar y también privada.
Para destacar, que nos haya impresionado, una bellísima y grandísima maqueta que reconstruye la Roma del emperador Constantino y la copia de la columna Trajana, que es la foto del día. Si tenéis tiempo de sobra, resulta recomendable. No hay obras originales, pero tienes la recomposición originaria de muchas grandes obras esparcidas por todos los museos del mundo y es el único que hemos visto que cuente con toda su plenitud, la civilización romana antigua.
martes, 1 de abril de 2008
Último día de museos en Roma


Como era el último quisimos empezar temprano, de hecho tan temprano, que tuvimos que esperar casi media hora a que abrieran el museo.
Comenzamos con una exposición titulada Ottocento. Da Cánova al Quarto Stato, en la Scuderie del Quirinale. Dedicada a la pintura del siglo XIX en Italia. Muy interesante. Nos ha sabido a poco y eso que habría unas 100 obras entre pintura y escultura. Además muy bien presentada. Empezaba con unas esculturas de Cánovas y el cuadro tan conocido de Giuseppe Pellizza da Volpedo, Il quarto Stato, (foto de arriba) para a continuación, mostrar una serie de obras de varios autores pintadas en el primer cuarto del siglo, representativas de la moda de esos años: retratos, como por ejemplo el de Napoleón de Andrea Appiani y escenas históricas clásicas, como la muerte de Cesar de Vincenzzo Camuccini, etc... seguía con paisajes, que se pusieron de moda en el segundo cuarto de siglo, después una exaltación del romanticismo... Como digo muy interesante.
A continuación nos hemos ido al Palacio Barberini, también obra de Bernini y sede de la actual Galería Nacional de Arte Antiguo, con pinturas del siglo XIII al XVIII. Ya nos habíamos informado y sabíamos que cerraban los lunes, por eso fuimos ayer a Ostia, y mira tu por donde, que como fue la Semana Cultural y terminaba el lunes, cambiaron el día del cierre por el martes, así que nos quedamos sin ver su interior. Aprovechamos para contemplar su fachada, sus fuentes, escaleras y pequeños jardines, ya digo la mayoría diseñados por Bernini, pero la verdad, nos hubiera gustado ver su interior. Por cierto aquí en Roma hay un dicho en relación con esta familia. Parece ser que cuando decidieron construirse el palacio, lo hicieron sobre unos importantes yacimientos romanos, destruyéndolos, por lo que se dice que "lo que no hicieron los bárbaros, lo hicieron los Barberini".
En fin, como ya era hora de comer, lo hicimos al lado del Palacio Colonna, en un restaurante donde Pachi pidió un plato de spaguettis y le trajeron una fuente y yo una pizza di fruti di mare, que no lleva queso, pues a esa pizza el queso solo se lo ponen en España.
Cuando terminamos y como quedaba mucho día por delante y era el último, decidimos ir a la Galleria Doria Pamphilj. Alberga una colección de pinturas, muebles antiguos, esculturas... todo ello de la familia Doria Pamphilj, ya que se trata de una colección privada, instalada en el hermoso palacio de estilo rococó y con un patio renacentista. La colección la inició el Papa Inocencio X (Pamphilj), en el siglo XVIII, y después por los miembros de la misma familia y al extinguirse ésta por los Doria. Hay obras de Tiziano, Rafael, VanDyck, Rubens, Tintoretto, Velazquez... Además de los frescos que adornan los salones, habitaciones y capilla, donde como toda familia romana que se precie, además de tener su papa, tienen su santa, que se puede contemplar en una urna de cristal debajo del altar.
Y ya como despedida, nos acercamos dando un corto paseo hasta la plaza Navona, para contemplar entre otras, la Fuente de los Cuatro Ríos de Bernini, y mira tu por donde, la estaban restaurando. Bueno, pudimos ver parte a través de unas ventanas acristaladas, mientras los técnicos trabajaban, y la que si pudimos ver fue la Fuente del Moro, en la misma plaza.
Y nada más. Mañana antes de salir para Orvieto, no se donde iremos, todavía estamos barajando opciones...
lunes, 31 de marzo de 2008
Ostia, los puertos de Roma
Hoy hemos estado paseando por una de las ciudades romanas mejor conservadas. Una delicia. El paseo ha sido largo, ya que nos hemos recorrido la mayor parte de sus calles, que conservan en gran medida el pavimento original. Hemos estado en tres o cuatro termas, en una de ellas, hemos salido hasta a la palestra, hemos ido al teatro, a multitud de templos, (incluido uno cristiano y otro hebreo), de tiendas, a los mercados, hemos entrado en varías de sus ínsulas, (casas de vecinos de varias plantas fenomenalmente conservadas) en sus tabernas, en sus grandes casas y en ellas hasta en las letrinas. Hemos estado en lo que fue el Puerto, en los edificios de la Administración, y seguro que en lo que fueron las antiguas oficinas de la Capitanía Marítima y Autoridad Portuaria de la época, vamos muy poquito nos ha quedado por recorrer y es que no se puede visitar todo, como dice Pachi; pero conviene intentarlo, como digo yo.
Sobre la una y media hicimos un pequeño alto para comer en el restaurante al lado del museo, no tenían menús romanos como en Conímbriga, pero el pollo con alcachofas estaba bueno.
Hemos visitado también la tienda, donde tenían algo que le encanta a mi hijo. Un equipo completo de centurión creo que era, con su escudo, casco, espada, lóriga... y se lo hubiese comprado, si no hubiera sido por dos motivos: 1. No nos cabe en el coche, la única opción sería llevarlo puesto y claro, no es cómodo para viajar, y 2. Su precio, todo incluido, rondaría entre los 2.000 y 3.000 € y una es una mantenida y mi marido un jubileta... Pero prometo que si los dioses cuyos templos hemos visitado hoy, hacen que nos toque la lotería, le pagamos un viaje para que venga él a comprárselo.
domingo, 30 de marzo de 2008
Naumaquias. Batallas navales de salón
Como mañana vamos a Ostia, el puerto de Roma, es decir que va de barcos, pues os incluyo esta nota que he visto en un blog la mar de interesante y que os recomiendo: Historias con historia
Los grandes juegos romanos no sólo consistían en luchas de gladiadores y ver morir prisioneros entre las fauces de animales salvajes. Durante la celebración de estos juegos, que duraban varios días e incluso semanas, se celebraban varios tipos de espectáculos para deleite y regocijo del pueblo romano. Lo más conocido, sin duda, eran las peleas de gladiadores, pero además se celebraban "combates de tropas" en donde se enfrentaban entre sí a dos pequeños ejércitos. También se realizaban grandes desfiles llamados "Pompa", se representaban dramas y comedias y se competía en carreras de bigas (carro de dos caballos) o cuadrigas (cuatro caballos). Una de las cosas que más agradaban al pueblo Romano eran las "Venationes" que eran los espectáculos donde participaban animales exóticos traídos de las tierras conquistadas. Al principio comenzaron siendo simples exhibiciones de fieras, pero como supongo que la simple contemplación de animales les resultaba aburrido, empezaron a surgir algunas variantes como la lucha entre fieras (de la misma especie o diferentes), la lucha de hombres y fieras o simplemente arrojar los prisioneros como forma de deshonroso castigo. (NOTA: Tanto gustaban estos espectáculos, donde en ocasiones participaban varios miles de animales, que hubo algunas especies en serio peligro de extinción).
Pero sin duda el más espectacular y colosal espectáculo de todos los que se celebraban eran las Naumaquias. La primera naumaquia conocida fue la ofrecida por Julio César al pueblo de Roma en 46 a.C., durante la celebración de su cuádruple triunfo. Tras haber hecho construir una piscina cerca del Tíber, capaz de albergar auténticas birremes, trirremes y cuatrirremes, la representación movilizó a 2.000 combatientes y 4.000 remeros, reclutados entre los prisioneros de guerra. Después fue Augusto quién ofreció una naumaquia que tomó como modelo la celebrada por César. Para ello hizo construir en la margen derecha del Tíber una piscina en la que se enfrentaron 3.000 hombres (sin contar los remeros), 30 navíos dotados de espolón y numerosas unidades más pequeñas. Luego vino Claudio quién organizó en 52 d.C. una naumaquia en una vasta extensión natural de agua, el lago Fucino. Tácito lo narró así: y
"Por la misma época, tras cortar el monte que hay entre el lago Fucino y el río Liris, y a fin de que una obra tan colosal pudiera ser visitada por las masas, se organiza una batalla naval en el mismo lago, tal como en otro tiempo había hecho Augusto con ocasión de la construcción de un embalse al otro lado del Tíber, aunque con naves ligeras y una tropa menos numerosa. Claudio armó trirremes y cuatrirremes y también a diecinueve mil hombres; había hecho rodear el perímetro del lago con balsas para que no quedara escapatoria alguna, pero eso sí, delimitando un espacio para las maniobras de los remos, las artes de los pilotos, los ataques de las naves y las demás acciones propias del combate. En las balsas se habían apostado manípulos y escuadrones de las cohortes pretorianas y en la parte delantera se habían montado unas plataformas para disparar desde ellas las catapultas y ballestas. El resto del lago lo ocupaban los marineros en naves cubiertas. Una multitud innumerable llenó las riberas, las colinas y las partes elevadas de los montes, como si de un teatro se tratara; unos procedían de los municipios próximos y otros de la Ciudad misma, llevados por la mera curiosidad o por honrar al príncipe. Éste, vestido con un manto llamativo, y a su lado Agripina, con una clámide dorada, ocuparon la presidencia. Se peleó, a pesar de ser entre malhechores, con un espíritu propio de valientes guerreros y, tras muchas heridas, se les perdonó la vida."
A diferencia de los gladiadores que eran adiestrados para luchar y podían o no morir en combate, los luchadores de las Naumaquias eran gente de baja estofa o prisioneros condenados a muerte por lo que estos espectáculos eran auténticos baños de sangre. NOTA: Se sabe con seguridad que los naumachiarii (los combatientes en las naumaquias), saludaron al emperador antes del combate con una frase que posteriormente se haría famosa: Morituri te salutant ("Los que van a morir te saludan"). Aunque una tradición errónea haya hecho considerar que ésta era la fórmula ritual con la que los gladiadores se dirigían al emperador antes del combate, tan sólo se tiene constancia de su empleo durante la celebración de esta naumaquia.
Las naumaquias, además, tenían la particularidad de desarrollar temas históricos o pseudohistóricos. Así cada una de las flotas que se enfrentaban encarnaba a un pueblo famoso por su poderío marítimo en la Grecia clásica o en el Oriente helenístico: las flotas de Egipto y Tiro para la naumaquia de César, Persia y Atenas en la de Augusto, navíos de Sicilia y Rodas en la de Claudio.
Posteriormente las Naumaquias, mucho más modestas, pasarían a celebrarse dentro del circo y los anfiteatros. Fue Nerón el primero en construir un anfiteatro de madera del que nada ha quedado y tan sólo se sabe que estaba situado en el campo de Marte. Para la inauguración del Coliseo, en 80, Tito ofreció dos naumaquias, una celebrada en la piscina de Augusto, en la que se enfrentaron varios miles de hombres; la otra en el nuevo anfiteatro. La superficie de la arena del Coliseo era de alrededor de 79,35 x 47,20 m, las naumaquias de anfiteatro no podían por tanto tener la amplitud de anteriores espectáculos. Se puede intuir que tomarían la forma de una confrontación entre las tripulaciones de dos reproducciones de navíos de guerra, de tamaño real o casi, pero sin que pudieran ni maniobrar ni flotar realmente. Se sabe en efecto que tanto en anfiteatros como teatros se utilizaban decorados de barcos, a veces dotados de mecanismos con el fin de simular un naufragio.
No se sabe a ciencia cierta como se realizaba la inundación de los anfiteatros. Un anfiteatro no estaba destinado específicamente a la celebración de espectáculos acuáticos y debía seguir disponible para las cacerías y los combates de gladiadores. La rápida alternancia entre espectáculos terrestres y acuáticos parece haber sido la principal atracción de esta innovación. Debido a las profundas transformaciones de los sotanos del coliseo, resulta imposible saber como se llevaban a cabo las inundaciones, aunque los anfiteatros de Verona y Merida, donde se celebraron algunas Naumaquias, han dado alguna pista. Por ejemplo, la arena del anfiteatro de Merida, revela un foso poco profundo en su centro. Esta posible piscina estaría provista de escaleras y de un revestimiento estanco parecido al de las piscinas de las termas. También se aprecian dos conductos que debían estar conectados a un acueducto que pasaba cerca del edificio (el acueducto San Lázaro). Aun así, habría que suponer que para representar las naumaquias se haría desbordar ligeramente la piscina a fin de dar la impresión de una capa de agua que cubría toda la superficie de la arena y que rodeaba los dos barcos.
Día de Museos
Como no es muy grande, hemos terminado enseguida, así que nos hemos ido al Mercado de Trajano, sede del Museo del Foro Imperial y la verdad es que allí nos ha gustado mas que nada el propio mercado y sus vistas, como la de la foto, hecha desde el propio mercado, y que muestra el Foro de Trajano a la derecha y el Foro Imperial a la izquierda, divididos por el puente.
Cuando hemos terminado era ya hora de comer y como hacia un día precioso, lo hicimos al aire libre, en la cafetería de la terraza del Victoriano, que ha sido después de la comida nuestro tercer museo: una exposición de Renoir y después las propias instalaciones, incluido el museo Cívico de la Unidad Italiana, que por cierto no nos ha parecido nada interesante.
Una vez terminado le hice a Pachi una propuesta, visitar San Clemente (yacimiento arqueológico), San Juan (ver el Moisés de Miguel Angel) o El Palacio de Venecia (una exposición temporal de pintura) y él lanzó una contrapropuesta, un helado gigantesco y volver a casa a descansar para el viaje de mañana a Ostia.
Ah, que malo es conocerse...
sábado, 29 de marzo de 2008
Jardines de Roma
Hoy hemos llegado a Roma y aprovechando que todavía estamos en la semana cultural, nos hemos ido de museos.
A continuación y como hacia un día maravilloso, de esos primaverales, decidimos que en lugar de ir a otro museo, íbamos a dar un paseo por los Jardines de la Villa Borghese, claro que como son muy amplios, decidimos alquilar una especie de cochecito con pedales, que según nos contaron estaba asistido por un motor (cochecito amarillo). Y si, el motor te asistía cuando ibas cuesta abajo, pero lo que era cuesta arriba, os aseguro que ni asistía ni existía, así que a los diez minutos fuimos a devolverlo, vamos en cuanto tuvimos que bajarnos del cochecito para empujar en una cuesta. Nos sorprendieron devolviendonos el dinero sin haberlo pedido.
viernes, 28 de marzo de 2008
Preparando la despedida de Roma
Enseguida calmó la lluvia y quedó un día precioso, y como teníamos que ir a comprar café y desodorante, aprovechamos para dar un paseo en coche por los pueblos de alrededor, más que nada para poder contemplar paisajes como el de la foto, con Orvieto en lo alto de la rupe.
Después de comer, nos dedicamos a buscar en Internet, los museos obligados a visitar en nuestro último viaje a Roma, que será mañana. Hemos encontrado en Internet una página con la mayoría de los museos de Roma y que los clasifica como los hoteles, con estrellas. Por ejemplo de cuatro estrellas había dos que ya hemos visto: El Museo Vaticano y La Galería Borghese. Con tres estrellas la lista era muy amplia, muchos de ellos ya los habíamos visto, y del resto hemos elegido cinco. El resto de tres, de dos y una estrella, ya quedan para otro viaje. Caso de que consiga volver a sacarle a Él de casa.
jueves, 27 de marzo de 2008
Visto por ahí
De manera general, el público piensa que los partidos políticos, el parlamento, la policía y el cuerpo judicial y legal... son las instituciones más corruptas de sus sociedades.
Transparency Internacional (Informe de 2007)
Incluso el pasado puede modificarse;
los historiadores no paran de demostrarlo.
SARTRE, Jean-Paul
***********
Y Mª José un momento antes de ser cacheada... y yo a punto de ser amonestado, en el Palacio Vecchio.
Nos alegramos de que nuestros amigos hayan llegado bien a pesar del temporal en el barco.
Día de descanso...
A la vuelta hemos ido los dos al mercadillo a comprar: fruta, pipas de calabaza para las pelis y hemos comprado también, un hule para la mesa de la cocina, con estampado de fresas, y otro para la mesa del porche, para cuando nos ponemos a realizar manualidades, con un estampado de flores del campo. Ambos muy coloristas y alegres, ademas cuando los veamos, nos acordaremos de Italia y hará que esos recuerdos se amplíen con todas las cosas bellas que hemos visto y el recuerdo de los amigos... Es curioso, que fácil resulta evocar los recuerdos de los viajes, simplemente contemplando una imagen o un pequeño detalle adquirido o relacionado con el mismo, supongo que es una de las ventajas con las que cuentan los vendedores de souvenirs.
Después y muy despacito hemos vuelto a casa y dedicaremos la tarde a leer, jugar alguna partida y ver una película. Un día tranquilo...
miércoles, 26 de marzo de 2008
Fachadas de Catedrales
Hablando de gustos, yo le comentaba a Él, que aunque me gustaba mucho el Palacio Pitti, con su fachada de almohadillado de piedra, seguía prefiriendo el Palacio Vecchio. También que Florencia es la ciudad que más me gusta y que la Plaza de la Signoria, para mi es la más bella, incluso por delante de la Plaza de San Pedro, que considero una de las mejores obras de Bernini. Que en cuanto a fachadas de Catedrales, que también era la de Florencia la que más me gustaba...
Esperamos los comentarios. Por cierto la de arriba es la de Orvieto y la de abajo la de Florencia.
Al agua patos.
martes, 25 de marzo de 2008
Puesta a punto y puesta de sol
lunes, 24 de marzo de 2008
Semana santa
http://www.diariodesevilla.es/article/opinion/83098/viernes/santo/la/religion/contra/dios.html
Llueve y hemos salido poco. Así que leemos más.El articulo del Diario de Sevilla del que he puesto un enlace me parece muy interesante, especialmente en estas fechas.
Y terminó La Pascua
Esta mañana he vuelto a salir a andar, ya que hacia mucho que no daba mis paseos mañaneros y aunque he ido bien abrigada, he tardado menos tiempo del normal y eso ha sido porque era la única forma de entrar un poco en calor. Llevamos ya varios días con unas temperaturas alrededor de los 0º. Mañana intentaré hacer un recorrido nuevo, por un camino que desciende de la rupe, claro que siempre y cuando no haga viento.
Después de desayunar, nos hemos ido hacia el Museo de la Ópera del Duomo, antiguo Palacio Papal, y en él a la Galleria degli Affreschi, para escuchar un concierto de Mozart, en concreto dos Divertimento, el 1 y el 2 para dos clarinetes y un fagott, y la verdad es que no nos ha gustado mucho, ya que la acústica de la sala no era la mas apropiada. Los techos no eran muy altos y la sala pequeña.
Después nos hemos ido a una exposición de fotografia, todas las fotos eran retratos, y nos ha gustado. Justo al lado, en los bajos de la Torre del Moro, había como una especie de feria de artesanía. Hemos podido contemplar como realizaban en cristal algunas piezas de lo más delicado y hemos comprado pequeñas piezas que no sabemos como llegarán... También había puestos con piezas de madera de olivo, cestería, plata, cerámica... Todo muy interesante.
Por la tarde teníamos el último concierto de Pascua, obras de Mozart, Bach, Vivaldi y Beethoven en la catedral. Era la joven orquesta de la Escuela Comunal de Música de Orvieto. Se oía de maravilla. Toda la catedral estaba iluminada, sobre todo el altar mayor y era una delicia escuchar la música, mientras se contemplan sus estatuas y bellísimos frescos.
Grafitis vistos por ahí...
"El amor, mientras dure, debe ser eterno."
"Ni la celulitis, ni piel de naranja, el culo, granos, piel, tetas. Nada. No hay nada que hiera más a una mujer que le comentes que tiene bigote."
"Si hay algo que me da pena al irme de esta ciudad, es que sé que nunca la echaré de menos ."
La Pascua
Quedamos a los ocho de la mañana, ya que no querían salir tarde para poder pasar por Luca y visitar el Monasterio de Santa Gemma, aunque al final eran casi las diez cuando salieron de casa. No hemos conseguido contactar con ellos todavía, pero suponemos que a estas horas ya están en España.
Ya que habíamos madrugado, aprovechamos para limpiar la casa, hacer la colada, etc... A la una menos cuarto vino a buscarnos Giovanna, ya que nos habían invitado a comer el día de Pascua y yo lo confundí con el lunes de Pascua, pues en España generalmente a ese domingo lo llamamos de Resurrección, en lugar de Pascua. Bueno el caso es que a pesar del malentendido, fuimos a comer con ellas y el menú fue impresionante:
- De primero unos "antipasti" de melón con jamón, chorizo, salchichón y aceitunas.
- Después vino la pasta, una deliciosa lasaña de verduras, en concreto la mía solo tenía guisantes, y una variedad de setas, la de ellos además la añadieron queso.
- A continuación otra lasaña, esta de carne picada con una salsa de tomate divina, la de ellos con dos tipos de quesos, además del parmesano otro que no recuerdo.
- Después tomamos el clásico cordero pascual, muy bien especiado, con lo que no tenía el olor y sabor característico del cordero, que en general suele molestar. En Castilla lo arreglamos comiendo solo los corderos de pocos días que solo han tomado leche, los moros y parece que los italianos lo arreglan con una mezcla de especias, que hace que resulte delicioso.
- Para acompañar, en lugar de pan, tomamos lo que se llama pizza pascual. Que más o menos es: a la masa del pan se le añade, huevo duro, jamón serrano y queso, bueno, la mía ya se sabe, sin queso.
- Luego tomamos un dulce también de pascua que consiste en un bollo con forma de blanca paloma, que se emborracha con limoncelo, y acompañado de un huevo de chocolate, que según la tradición rompe la persona más joven y se queda con la sorpresa. En este caso la más joven era yo y la sorpresa un pequeño colgante con figura de caballito de mar. Todo una delicia.
A la salida y a pesar del frío que hacia, decidimos en lugar de entrar en calor, igualarnos con el ambiente, tomando un delicioso helado antes de volver a casa.
domingo, 23 de marzo de 2008
Despedida de Italia
Dejamos el coche en un parking arriba de la ciudad y fuimos descendiendo por sus calles hasta la Basílica. Al pasar por la Catedral de San Rufino, entramos en su interior, pero no pudimos hacer lo mismo en el antiguo templo de Minerva, ya que estaban celebrando misa.
Las basílicas gustaron mucho, y todos decidieron que les gustaba mas la inferior. Bajamos hasta la cripta, donde estaba enterrado San Francisco y después de admirar los frescos de ambas basílicas, la superior y la inferior, salimos a reponer energías, cosa que hicimos cerca y no estuvo mal. Hubo en la mesa platos de pollo asado, de patatas, paninis y diferentes lasañas, y posteriormente en autobús fuimos hasta el coche, ya que no se atrevieron a subir andando, para rápidamente salir hacia un centro comercial de Perugia, donde comprar las cosas necesarias para conseguir llenar los últimos rinconcitos del coche que quedaran libres, con pastas y vinos de la Umbría.
Volvimos a Orvieto no muy tarde, ya que tenían que hacer las maletas y realizar auténticos trucos de magia, para conseguir meter en el coche todas esas pequeñas cosas que se amontonaban en las habitaciones en bolsas, cosas que no se pensaba que ocuparan tanto.
Y después de una última cena italiana, en la que Él preparó como despedida dos tipos de espaguetis, unos picantes y otros no, tuvimos como siempre una agradable sobremesa y nos fuimos a la cama, quedando para al día siguiente para realizar el desayuno de despedida a las ocho de la mañana.
sábado, 22 de marzo de 2008
Paseo por el Lacio
No íbamos muy abrigados, ya que no parecía que fuera hacer el frío del día anterior y nos equivocamos, las temperaturas eran más altas, pero la sensación de frío era mayor, ya que venía un viento helador que nos hacía no sacar las manos de los bolsillos y unas horas después caía aguanieve, cosa que nos hizo abandonar el barrio medieval camino de Bomarzo.
Pero como en el fondo somos gente con suerte, cuando llegamos al Sacro Bosque de los Monstruos de Bomarzo, el viento había parado, mejorando por tanto el día y el paseo por el parque resultó muy agradable. Paseamos por sus jardines, admirando sus esculturas monumentales y disfrutando de la mutua compañia.
Hoy visitaremos Asis y Perugia y mañana los africanos saldrán camino de Luca para visitar, antes de su regreso a las cálidas tierras africanas, que climáticamente echan de menos, a Santa Gemma.
viernes, 21 de marzo de 2008
Amor eterno
Dejamos el coche en un garaje muy próximo al Ponte Vecchio, estuvimos mirando sus escaparates y como no llevábamos ningún millonario al lado, pues no entramos en las joyerías, la verdad es que no consultamos ni los precios.
Al salir del puente vimos una cosa que ya habíamos visto por toda Italia. Se trata de una cadena cubierta por completo de candados, como en la foto, ésta pertenece a Viterbo, pero ya digo que lo hemos encontrado por toda Italia. Pero fue en Florencia donde preguntamos que significaba y nos contaron que es la última moda de los enamorados. Cuando se juran amor "eterno", compran un candado, ponen sus nombres en él y lo colocan en la calle. Dicen que en Florencia cada poco tiempo tienen que quitarlos ya que se llena con gran facilidad. La idea es de una novela. No conozco ni el título ni su autor, pero por lo que parece ha tenido mucho éxito, por lo menos la idea, dicen que está por toda Europa, nosotros lo hemos visto solo aquí.
Bueno, y pasando a nuestro recorrido, aparte del Ponte Vecchio, la Piaza della Signoria, la Piaza del Duomo, y la calle que une ambas plazas, visitamos el Palazzo Vecchio, que no conocíamos por dentro. Muy recomendable.
Después de visitar La Catedral, fuimos a comer, encontramos un restaurante con una variedad de menús, y por un día la mayoría consiguió no comer pizza. Pepe estuvo muy contento ya que por un día comió de cuchara, que la echaba mucho de menos, una sopa de verduras y además de segundo unos escalopines al limón que hasta le gustaron.
Al salir de Florencia pasamos por un centro comercial, ya que teníamos que reponer parte de la intendencia y por supuesto sufrir el atasco de las mini-vacaciones de primavera.